VIDA

Acudir con un terapeuta, indica, es un paso necesario para sanar, pues te ayudará a comprender por qué reaccionas de cierta manera ante una ruptura amorosa.

 

La mayoría de las personas que acuden con la psicoanalista Gloria Chávez tras una ruptura amorosa suele preguntarle: “¿Cuánto tiempo dura este dolor?”.

 

Aunque depende de la historia de vida, la fuerza y resiliencia de cada individuo, salir de ese proceso puede llevar, en promedio, entre dos y tres años, explica la psicoanalista, quien junto con la pintora Elena Climent, realizó el libro Todo parecía estar bien (Trilce Ediciones) que aborda el desamor y sus secuelas.

 

Por eso es necesario que las personas aprendan a trabajar y aceptar el duelo que deja una pareja cuando termina la relación, sostiene, pues se trata de una vivencia dolorosa porque se experimenta como rechazo.

 

“El rechazo es lo que puede desestabilizar por completo tu percepción de ti, tu historia, tu autoestima”, afirma. Sin embargo, subraya, les cuesta más trabajo superar la pérdida a quienes acumulan varias vivencias de rechazo y de abandono. “(Para ellos) no será: ‘Me dejaste por primera vez’, será ‘Me vuelven a dejar’ y cada vez estarás más minado en relación al tema si no lo trabajas y si no sales adelante”.

 

Acudir con un terapeuta, indica, es un paso necesario para sanar, pues te ayudará a comprender por qué reaccionas de cierta manera ante una ruptura amorosa.

 

“Es para explicar por qué estás sintiendo eso, por qué crees que mejor te mueres, que nunca vas a volver a conocer a nadie, a volver a amar, todo lo que siente uno cuando vive esta situación”.

 

A decir de la pintora Elena Climent, antes de tener una nueva relación es necesario conocerse y quererse a sí mismo. “Es importante no entrar a una relación desde la necesidad o desde el miedo a estar sola. Primero debes quererte tú, estar completo tú, para que no te le cuelgues a otra persona”.

 

Ésa novela gráfica busca ser una guía para quien vive una ruptura amorosa y requiere ayuda para subsanar las consecuencias de la pérdida. “El dibujo te permite incluir una cantidad de información extra que te tomaría mucho describir”, expone la pintora.

Escrito por Dulce Soto / Agencia Reforma

Reportera de Reforma


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