Advierten riesgo en playa Delfines

Por: Adriana Varillas
México 8 de Noviembre 2017 - 06:04
Reportera de Luces del Siglo

Se iniciaron los trabajos para construir un hotel de 14 pisos y 450 habitaciones, denominado “Grand Solaris Cancún”.

 

CANCÚN, Q. ROO.- Pese a que hace una década, la ciudadanía organizada frenó la construcción del proyecto “La Herradura”, que reduciría la extensión de Playa Delfines al instalar ahí, dos clubes de playa, iniciaron los trabajos para construir, esta vez, un hotel de 14 pisos y 450 habitaciones, denominado “Grand Solaris Cancún”, cuya inversión alcanza los 90 millones de dólares.

 

El tema ha generado reacciones adversas entre habitantes de la ciudad, quienes consideran que la edificación de una estructura de esas dimensiones, rompe con el paisaje del emblemático “Mirador de Cancún”, además de la pérdida de longitud de playa y del daño a la zona de anidación de tortuga marina.

 

Existen además, cuestionamientos sobre la densidad autorizada por el ayuntamiento de Benito Juárez, debido a la aplicación de la densidad neta o bruta aplicable al predio, según sus dimensiones y los parámetros urbanos que le corresponden conforme al uso del suelo.

 

El asunto más visible hasta ahora, es el riesgo del corral con nidos de tortuga que se encuentra justo dentro del área de trabajo, en donde desde hace unos días, personal contratado para la obra, coloca estructuras metálicas y gruesa tubería como parte de la delimitación del predio de 18 mil 844 metros cuadrados, ubicado en la Manzana 53, Lote 52-01 de la zona hotelera, en la zona de Playa Delfines.

 

Ciudadanos presentaron ayer una denuncia ante la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en  Quintana Roo y ante la Dirección de Ecología y Desarrollo Urbano del ayuntamiento de Benito Juárez, por la afectación que podrían sufrir los nidos de tortuga marina a punto de eclosionar.

 

El lote 52-01, en donde se realizará la obra, colinda con el Lote 56-L, que formaba parte de un paquete de lotes que, originalmente, fueron vendidos por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), a la empresa italiana Bi and Di, en noviembre de 2005, luego del paso del huracán Wilma, para el desarrollo del proyecto “La Herradura”, que finalmente no se llevó a cabo.

 

Ahora, junto al Lote 56-L se desarrollará el Grand Solaris Cancún, que no tiene que ver con la empresa italiana.

 

El proyecto hotelero posee la autorización de impacto ambiental expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y la licencia de construcción, con base en las actualizaciones al Programa de Ordenamiento Ecológico Local (2014) y el Programa de Desarrollo Urbano (PDU-2014-2030), expedidos durante las administraciones de Roberto Borge, como gobernador y Paul Carrillo, como alcalde.

 

También ayer, un ciudadano subió una petición a la plataforma digital, Change.org, para exigir a la Semarnat que evite autorizar construcciones “ecocidas y contaminantes en Cancún”.

 

“Playa Delfines, El Mirador, la hermosa playa pública que tenemos y podemos disfrutar en Cancún, el sitio de resguardo de miles de huevos de tortuga y de las pocas ventanas que la ciudadanía tiene al mar Caribe está a punto de ser privatizada, esto por la construcción de un nuevo hotel, ahora del grupo Solaris (…)

 

“Por este medio solicito una intervención inmediata de las autoridades competentes, que se detengan estas obras, que se persiga de oficio el daño a las playas, a la propiedad de los mexicanos (…)”, se lee en la petición hecha por Roberto Villalobos, quien ha sido también defensor permanente del Malecón Tajamar.