A niño enojón, límites y reglas

Por: Natalia Vitela / Agencia Reforma
México 14 de Noviembre 2017 - 08:53
Reportera de Reforma

En niños de primaria, la irritabilidad y explosividad son más frecuentes que en 1995, detectó un estudio del Instituto Nacional de Psiquiatría.

 

Jorge Caraveo, investigador del Instituto y líder del estudio, advirtió que son conductas que empiezan a asumirse como normales, pero deben tratarse de inmediato.

 

“No se empieza a observar como un problema, sino como algo normal. Sólo cuando se complica la situación es cuando se recapacita que hay un problema”, señaló.

 

El riesgo, precisó Caraveo, es que en el mediano y largo plazo los hace proclive a la violencia. El experto, quien ha realizado estudios sobre la vigilancia de la salud mental en niños y adolescentes, indicó que estas conductas están asociadas con la violencia que se registra en el País. Estimó que también tienen que ver con la precariedad en la que viven muchas familias y la forma en que los niños son educados por sus padres.

 

De acuerdo con el estudio, actualmente la irritabilidad es 5 veces más frecuente, y la explosividad entre 7 y 10 veces más recurrente que en 1995. Ante esta problemática, Claudia Sotelo, directora del Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia, planteó que el fenómeno denominado hiperparentalidad incide en esta conducta.

“Se trata de padres que no pueden ver que sus hijos sufran, son sobreprotectores y quieren hacer todo por los niños”, alertó. Agregó que los padres pueden identificar una conducta problemeatica si son demandantes, quieren hacer su voluntad y se les dificulta integrarse con los otros, además de que no saben perder. “Terminan siendo agresivos. Hacen berrinche e incluso son manipuladores; no se les da gusto con nada”, dijo.

 

La especialista aseguró que los niños dejan de tener conductas irritables y explosivas cuando los papás les dedican tiempo. “A veces sólo con dedicarle el tiempo empieza a tener cambios.

 

“Un papá que de verdad se toma el tiempo de ver a su hijo, de atenderlo, de cuidarlo, de escucharlo, de mirarlo; podría ser una de las recetas suficientes para que un niño con estas características deje de serlo”. Además, dijo, necesitan reglas y rutinas; a veces, no es posible negociar con ello. “Sí puedes hacerlo o no puedes. A veces no es necesario dar una gran explicación. Sólo con decirle: ‘No puedes’, es suficiente. Ésa es una de las cosas que en ocasiones los papás no quieren hacer”.

 

Sotelo mencionó que es fundamental revertir estos síntomas en la niñez, porque en la edad adulta son personas violentas. “Es necesario atender la situación hoy. En la medida que se postergue el problema, se vuelve mayor”, alertó. La experta reconoció que en su consulta se registra un incremento de niños con estos síntomas.

Incontrolables

A diferencia de hace dos décadas, los niños son: 

Síntomas al alza