Volúmenes en equilibrio

Por: Staff / Agencia Reforma
México 6 de Diciembre 2017 - 10:11
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Un interesante juego de volúmenes en blanco y negro hacen de esta casa ubicada en el pequeño poblado de Wenzenbach, Alemania, el preámbulo ideal del castillo Schönberg, el cual data del siglo 12.

 

La propiedad actual se encuentra situada en la cabaña del acompañante o casa del guardián, por lo que el proyecto, realizado por Fabi Architekten, es considerado un arquetipo o preludio del palacio.

 

“La casa consta de dos volúmenes de construcción: un edificio con techo a dos aguas en color negro sólido que descansa ligeramente girado y en voladizo sobre una caja blanca de techo plano realizada en hormigón armado y con aislamiento térmico”, describió la arquitecta Uschi Espach.

 

En el inferior de esta residencia se encuentran distribuidos el vestíbulo y la sala, mientras que en la parte superior se desarrolló una habitación para trabajar, pensar, hablar, comer y relajarse.

 

De acuerdo con la creativa, la quietud que transmite este proyecto proviene de la intrusión mínima en la topografía del sitio y de un diseño en el que los volúmenes se encuentran abiertos y dirigidos hacia el espacio natural y el bosque.

 

 “Decidimos usar el negro debido a que es el color más neutral, casi invisible, y con el cual se logra una intrusión mínima en la topografía de la ladera. Por otro lado, el blanco permite el máximo contraste para la construcción de la base”, destacó Uschi Espach.

 

Así, esta propuesta resulta en un balance geométrico de materiales vivos que hacen de ella una expresión monolítica y penetrante.

 

DIALOGA CON EL ENTORNO

La parte externa de esta propuesta consiste en granito, lo cual genera una homogeneidad con la topografía y expresa un respeto por el lugar.

 

Entre los principales materiales empleados destacan el concreto y la madera como elementos de construcción, mientras que la madera de roble realza los muebles en blanco y negro en el proyecto de interiorismo.

 

Asimismo, el uso de enormes ventanales permite el aprovechamiento máximo de la luz natural, la cual sólo es acentuada mediante luces indirectas en las escaleras, techos y puntos específicos.

 

“La forma del tejado a dos aguas es un tributo a los elementos tradicionales combinados con el estilo contemporáneo moderno; además, optamos porque no hubiera ornamentos adicionales. “Todos los elementos del mobiliario están de acuerdo con el concepto ‘blanco y negro’. El único ‘color’ adicional que empleamos es la madera de roble, que también es un tributo a la naturaleza local”, resaltó Espach.

 

Finalmente, la creativa destacó que uno de los retos más importantes de este proyecto fue la ubicación de la casa, pues debido a la pronunciada pendiente, la estructura debió ser preparada con unos muros de contención.

 

 

“Buscamos una intrusión mínima en la zona. La distribución de la casa se dirige hacia la naturaleza, mientras que los edificios de los alrededores brillan silenciosos y concisos, sin ambigüedades”, concluyó.

 

Relajación y sobriedad

+ Los principales materiales empleados son concreto y madera.

+ El color negro fue elegido para que la casa pasara casi desapercibida en el entorno.

+ El proyecto fue pensado como una residencia que permita pensar y relajarse.