Mercado de votos

Por: Manuel J. J√°uregui
México 12 de Enero 2018 - 09:01
Columnista de Reforma

Entre algunas de las anomalías (¿o será animalías?) detectadas por el INE está la usurpación de identidad, la falsificación de documentos, traficar con los datos personales de los electores y la captura ilegal de credenciales de elector.

 

CIUDAD DE MÉXICO 11-Jan-2018 .-Pregunta el candidato: "¿Cuántos votos podré juntar?". Responde el estratega: "¿Cuánto te quieres gastar?".

 


No confiamos ya ni en el Tribunal Electoral ni en el INE, nos parece que están infectados por agentes dobles y que operan -finalmente- de una manera partidista-gobiernista.

 


Sin embargo, sí le creemos -porque la lógica y lo que se sabe y se ha visto concuerdan- en que candidatos independientes compran firmas para obtener su registro. Hasta ahora la autoridad tiene confirmada esta práctica entre aspirantes a una Diputación federal, pero no sería descabellado pensar que lo mismo estén haciendo los suspirantes presidenciales.

 


Al tratarse de un delito electoral, el INE está amenazando con cancelarle el registro a los culpables, esto en varios Estados, incluyendo Nuevo León. Si la liga se estira hasta la competencia presidencial, se da por descontado que llegaría hasta el aspirante "Bronco", Jaime Rodríguez, a quien el PRI le allanó el camino a su registro quesque como estrategia súper genial para dividir el voto "anti" y golpear a AMLO, quien es y sigue siendo el puntero en las encuestas.

 


Entre algunas de las anomalías (¿o será animalías?) detectadas por el INE está la usurpación de identidad, la falsificación de documentos, traficar con los datos personales de los electores y la captura ilegal de credenciales de elector.

 


Consejeros del INE han descubierto una industria de venta de firmas que se ha desarrollado en torno a este proceso tan sui géneris, y tan propicio para la chanchulla y la discrecionalidad.

 


Nosotros decimos que el proceso de "venta de votos" existe mínimo desde el 2000 y que operó en las elecciones del 2012 y del 2015.

 


Pero bueno, lo intrigante de este nuevo "descubrimiento" es que puede dar pie a que el árbitro escoja, aunque sea parcialmente, quiénes formarán parte y quiénes no de la pantomima de las elecciones presidenciales en el 2018.

 


A como se las gastan, no se puede descartar que haya agentes tras bambalinas negociando registro a cambio de apoyos a Pepe Toño "El Bueno" Mid y en contra de los otros.

 


(Además de a López Obrador, obviamente, parece que la maquinaria prielectoral le tiene miedo a Ricardo Anaya, el joven prodigio del PAN, quien está demostrando que si a tragar pinole se refiere, él es el que tiene más saliva... ¡y por mucho!)

 


Somos sanamente escépticos -que dicho sea de paso es la única forma de sobrevivir en un México en el que abunda la simulación, el engaño y las trampas-, por lo tanto hasta no presenciar qué pruebas posee el INE y qué castigos aplicará, y con qué grado de equidad, transparencia y credibilidad, nos mantendremos cautelosos en lo que brincar a conclusiones se refiere.

 


Pero, definitivamente, con esta nueva revelación, sumada a las puestas al descubierto por el Gobernador de Chihuahua, Javier Corral, en cuanto a los desvíos de fondos públicos hacia el PRI -precisamente- con el fin de comprar votos, seguros estamos de que ello debe sernos suficiente a todos los ciudadanos como para desconfiar -y bastante- de la limpieza y la integridad de la jornada electoral 2018.

 


Como les decíamos en anterior artículo, la elección presidencial que tenemos en puerta está prometiendo convertirse en un chiquero del tamaño no de la granja porcina, sino de los 31 Estados y un territorio federal (jajaja).

 


No abriguemos dudas al respecto, amigos lectores, en materia democrática hemos retrocedido y mucho en los últimos seis años.

 


Hemos dado no uno, sino varios kilómetros de pasos hacia atrás, de tal manera que lo que estamos viendo hoy en cuanto a mañas y abusos para influir en los procesos electorales, nos hace sentir que estamos viviendo, o reviviendo, las mismas y exactas prácticas de la dictablanda, sólo que ahora con MÁS CORRUPCIÓN y con índices infinitamente superiores de violencia y anarquismo.

 


En la época de oro del priismo, el Pleistoceno temprano, el PRI controlaba todo el País: hoy una buena parte la controla el narco y 17 Estados la Oposición, por lo que el poco territorio que sí controla el PRI debe ser exprimido para suplir lo que ha perdido y conservar el poder... y el control del presupuesto.

 


Recordemos el lema del priismo tlacuachero: "Quien vive fuera del presupuesto, vive en el error".