‘Mis cuentas fueron aprobadas’

Por: Adriana Varillas
México 2 de Febrero 2018 - 06:02
Reportera de Luces del Siglo

Al senador González Canto (izq.) se le vincula en la entrega de terrenos, durante su periodo como gobernador, a un grupo de empresarios, entre ellos Emilio Díaz Castellanos, personaje ligado al senador yucateco Emilio Gamboa Patrón (der.).

 

CANCÚN, Q. ROO.- El senador Félix González Canto, quien podría contender en las elecciones de julio próximo por el Distrito 1 de Quintana Roo, con cabecera en Playa del Carmen, se deja retratar con aquellos militantes que lo reconocen en el acto de proselitismo que el precandidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade, llevó a cabo en esta ciudad el 19 de enero pasado.

 

En entrevista con este diario, el ex mandatario estatal (2005- 2011) se declara “soldado del PRI” y rechaza las acusaciones en su contra como uno de los artífices del despojo de terrenos propiedad del estado y a favor de familiares, amigos, empresarios y políticos afines, esquema que sería continuado por su sucesos en el cargo, Roberto Borge Angulo, actualmente preso en un cárcel de Morelos.

 

González Canto fue denunciado el 14 de septiembre pasado ante la Procuraduría General de la República (PGR) por el presunto remate de 165 predios del patrimonio inmobiliario estatal ubicados en Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum, Cozumel e Isla Mujeres.

 

 

MAYAZAMA, UNO DE LOS CASOS

De acuerdo con la organización civil Somos Tus Ojos, uno de los principales negocios del ex gobernador fue la entrega de 352 hectáreas en Tulum, de 500 en resguardo del entonces Instituto de Vivienda de Quintana Roo (Inviqroo), a un grupo de empresarios en los que se incluyen sus probables prestanombres, además de un personaje vinculado directamente al senador yucateco Emilio Gamboa Patrón: Emilio Díaz Castellanos. De esas 352 hectáreas, 31 gozan de casi un kilómetro de playa y pertenecían a la Universidad de Quintana Roo (Uqroo).

 

Allí se construye el mega desarrollo turístico inmobiliario Mayazama, cuya primera fase ya se encuentra vendida y habitada. El nombre original del proyecto era Down Town Tulum, pero mutó a Mayazama ante la polémica en que se vio envuelto.

 

“Las 321 hectáreas que Félix González Canto, a través del Instituto del Patrimonio Inmobiliario de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo (IPAE) cedió a Mayazama S.A. de C.V. y a sus socios –Díaz Castellanos, Rodolfo Rosas Moya y Emilio Heredia– las entregó a un precio subvaluado y pagado en cómodas mensualidades”, señaló la organización.

 

El precio pactado fue de 208 millones 738 mil 592 pesos, es decir, unos 15 pesos el metro cuadrado, por un terreno sobre el que se proyectaba un exclusivo y lujoso desarrollo turístico inmobiliario y donde actualmente el metro cuadrado se vende en alrededor de seis mil pesos.

 

“El predio que González Canto vendió a Mayazama fue pagado a plazos, pactado a cinco años, pero éste se extendió hasta la administración de Roberto Borge Angulo. “A las más de 321 hectáreas entregadas en cómodos pagos a Mayazama hay que agregar otras 31 hectáreas que eran patrimonio a la Universidad de Quintana Roo, y que Félix González Canto decidió regresar al IPAE para podérselas vender a Mayazama”, detalla la agrupación, que ofreció pruebas documentales a la PGR como parte de su denuncia.

 

Al respecto, el senador reitera que sus actos de autoridad como gobernador fueron revisados, sus cuentas auditadas a nivel local y federal, por lo cual se distancia de cualquier daño al patrimonio del estado.

 

“Mis cuentas, en mi periodo de gobernador, siempre estuvieron a la luz de todo Quintana Roo; cada uno de los actos que fui efectuando siempre cumplieron los requisitos, siempre aprobé todas las auditorías habidas y por haber que se me hicieron y no sólo auditorías locales sino federales, en tiempos en que gobernaba el país el PAN.

 

“Obviamente cuando tienes esa revisión de diferentes partidos políticos al tuyo, tiene una mayor fuerza y una contundencia grande ante la ciudadanía. Mis cuentas estuvieron bien revisadas, aprobadas y yo puedo hablar por mí”, dice.

 

 

“LA CAMPAÑA A LA GUBERNATURA QUEDÓ ATRÁS”

Dentro de la clase política quintanarroense aún se encuentra fresca la imagen de Gonzá- lez Canto, hace casi dos años, desmontando la propaganda electoral de Carlos Joaquín en Cozumel, el ex militante del PRI que contendió por la coalición PAN-PRD y derrotó a la pieza que el senador había impuesto para ser el sucesor de Borge: Mauricio Góngora, vinculado a proceso el sábado pasado por desempeño irregular de la función pública.

 

Más frescas todavía están las fotografías que González Canto se ha tomado con el actual mandatario durante festejos institucionales, que han sido percibidas como muestra de una suerte de borrón y cuenta nueva.

 

Sin embargo, Félix González también es ubicado como uno de los presuntos promotores de la estrategia para desestabilizar al gobierno de Joaquín González. Ante la pregunta sobre el estatus de la relación con el mandatario estatal, el senador asegura que el trato es de “respeto y cordialidad”.

 

“Es innegable que la campaña a la gubernatura (2016) fue muy intensa, donde se desbordaron las pasiones de ambos lados o de los tres lados, porque fueron tres contendientes a la gubernatura, pero bueno, la campaña quedó atrás. “Yo mantengo una relación de respeto y muy cordial con el gobernador del estado, Carlos Joaquín González; he manifestado públicamente que estoy atento a su llamado para cuando así lo considere, en las tareas que determine encomendarme a favor de Quintana Roo”, indica.

 

 

EL PRIÍSTA POR LOS CUATRO COSTADOS

Ante las versiones que afirman que el senador ha “secuestrado” localmente al partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, inyectándole candidatas y candidatos para neutralizarlo y someterlo, lo mismo que en Movimiento Ciudadano, González Canto se desmarca. “De ninguna manera. Yo soy un priista por los cuatro costados; lo que sí hay es que Morena ha reclutado a algunos ex priistas destacados y los ha involucrado a sus candidaturas ante la falta de cuadros. “Obviamente en la rumorología los asocian con algún grupo político, pero son priistas distinguidos reclutados que decidieron irse porque así convenía a su proyecto personal”, concluye.