Falcon Heavy

Por: Jimmy Herrera
México 13 de Febrero 2018 - 07:02
El Orbitador. Columnista de Luces del Siglo

El nuevo cohete en cuestión se trata nada más y nada menos que del “Falcon Heavy”, que en español sería algo así como “El Halcón Pesado”.

 

La semana pasada tuvimos la oportunidad de ser testigos de un nuevo hito en la historia de la industria aeroespacial. El lanzamiento de prueba de uno de los cohetes más grandes que se hayan construido, no por una agencia espacial gubernamental, sino de una empresa completamente privada llamada “Space X” propiedad del gran visionario Elon Musk.

 

El nuevo cohete en cuestión se trata nada más y nada menos que del “Falcon Heavy”, que en español sería algo así como “El Halcón Pesado”. Este nuevo vehículo espacial de carga tiene la peculiaridad que en su primer lanzamiento de prueba llevaba consigo dentro de su bahía de carga un coche eléctrico marca Tesla Roadster, con un maniquí al volante con traje espacial, tal como si se tratara de que él mismo estuviera manejando el vehículo por el espacio infinito.

 

Lo que hace especial a esta nueva generación de cohetes privados es que no sólo tienen la capacidad de demostrar que pueden colocar en el espacio cargas útiles muy pesadas, sino que son ahora totalmente “reutilizables”. Así es, lo que las famosas agencias espaciales gubernamentales del mundo no han sido capaces de lograr, la empresa Space X sí lo ha conseguido al recuperar sus propios cohetes impulsores una vez que han sido lanzados hacia el espacio, obteniendo con ello por supuesto abaratar también los costos para las siguientes misiones.

 

Las características de este nuevo modelo o cohete de caga Falcon Heavy es que es una variante de su antecesor Falcon 9, pero ahora está más reforzado y cuenta con dos cohetes auxiliares, dándole la suficiente capacidad de levantar hasta sesenta y cuatro toneladas de peso hacia el espacio. Anteriormente el Falcon 9 sólo El nuevo vehículo espacial de carga tiene la peculiaridad que llevaba consigo un coche eléctrico tenía capacidad de levantar veintidós toneladas de carga. Debemos recordar también que Elon Musk es propietario de la empresa Tesla Motors, constructora y diseñadora de los automóviles que son totalmente eléctricos y cuya fábrica se encuentra en Silicon Valley, California.

 

A manera de amenizar este primer lanzamiento del potente cohete Falcon Heavy, al Sr. Musk se le ocurrió colocar como primera carga útil un vehículo deportivo Tesla Roadster, llevando en su interior un maniquí –llamado Starman- con un traje espacial y bien tomado del volante del coche deportivo. Lo más simpático de todo es que en la pantalla donde se supone va la radio del vehículo, claramente aparece una frase que dice “Don´t panic”, que significa “No te apaniques”.

 

El lanzamiento del Falcon Heavy como todos lo vimos el pasado 6 de febrero, aconteció con éxito y sin contratiempos. Incluso los propios ingenieros de vuelo celebraron con alegría como los dos cohetes auxiliares retornaron al mismo tiempo al sito donde fueron sido lanzados. Posteriormente al abrirse por fin las compuestas de la bahía de carga, se expuso y soltó al espacio el coche Tesla.

 

El vehículo viaja ahora a una velocidad aproximada de 40,000 kilómetros por hora con dirección al cinturón de asteroides entre los planetas Marte y Júpiter. Según algunos científicos opinan que los efectos de la radiación del Sol y demás elementos como impactos meteoríticos, desgastarán notablemente al vehículo. Aún así, no deja de ser este evento un símbolo de la nueva supremacía de empresas privadas con la capacidad de llegar más allá de los confines del espacio.