Patrimonio musical

204

Por lo menos, 65% es música grabada por productoras comerciales.

CIUDAD DE MÉXICO.- Grabaciones de campo hechas por todo el país entre 1940 y 1980, obras de compositores contemporáneos, cantos huicholes de 1898 que constituyen la grabación más antigua de México, cantos indígenas en lenguas que están a punto de desaparecer y la sinfonía Caballos de vapor, de Carlos Chávez de 1937, son ejemplos de los más de 4 mil archivos sonoros que componen la Musiteca.mx, que puede ser consultada por el público en cualquier parte del mundo.
LEE TAMBIÉN: Acuerdan proteger patrimonio religioso
De manera gratuita —sin publicidad, como es común en muchos sitios de música en Internet—, desde un celular, una computadora o una tableta se puede acceder a esta plataforma y escuchar, ver y documentarse acerca de la música mexicana de tres categorías: concierto, indígena y tradicional.
En música de concierto cuenta con 2 mil 552 audios; en la de culturas indígenas con 816 audios; y en la música tradicional, 670 audios.
En la Musiteca se puede escuchar toda esta música y, a la par, leer documentos sobre el artista y su obra; ver partituras, ilustraciones y fotografías; acceder a micrositios y colecciones; conocer a los imprescindibles en la historia musical y subir la propia obra de un compositor, así como crear playlists.
La Musiteca es un proyecto que hace más de tres años comenzó a desarrollar la Fonoteca Nacional, y que se presenta al público en el marco de su décimo aniversario.
No existe en estas categorías de la Musiteca una que contenga la música popular mexicana actual.
En ese sentido, la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, y el director de la Fonoteca, Ernesto Velázquez, recalcaron que este es el inicio del proyecto, y que en un futuro se incrementará, y se conseguirá que haya música popular en la plataforma.
A pesar de que no está hoy esa música, el proyecto sí significó una alianza con la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), que preside Armando Manzanero; la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (Amprofon) y Editores Mexicanos de Música, A.C. (EMMAC), con quienes se firmó todo lo concerniente a permisos por uso de las obras, amparadas por la legislación sobre derechos de autor.