Pide Conafe continuidad en estudios

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CHETUMAL, Q. ROO.- Un siete por ciento de los aproximadamente dos mil 500 menores de edad que anualmente inician desde las comunidades rurales su educación básica, son potenciales desertores de la educación comunitaria que se imparte desde la representación local del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).
Representantes de la dirección general de educación comunitaria de ese organismo, realizaron un recorrido de supervisión por la entidad y dieron a conocer que la deserción escolar en esa modalidad de estudio es muy baja en relación a la media nacional.
Sin embargo, los estudiantes que logran finalizar sus estudios sólo tienen acceso a niveles inicial, preescolar, primaria y secundaria, y son muy pocos los alumnos que alcanzan una oportunidad en el nivel medio superior o finalizar una carrera profesional.
De acuerdo con los funcionarios federales, son poco más de dos mil menores de edad de comunidades rurales de Quintana Roo, donde no existen planteles escolares, los que iniciaron desde agosto su periodo de clases 2018-2019 y serán atendidos a través de aproximadamente seiscientos instructores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).
Dieron a conocer que el Conafe atiende en todo el país a los estudiantes que habitan las comunidades que no tienen cobertura del estado con algún plantel educativo.
Los estudiantes matriculados ante el organismo, no tienen infraestructura educativa de ningún tipo. “No tienen un aula, no tienen un mesa banco y muchas veces reciben clases o instrucción en sus propios domicilios, un patio, debajo de un árbol o la mesa de una cocina en viviendas rurales”, comentaron.
Se refirieron al caso de Quintana Roo, en el sentido de que son dos mil los estudiantes de cuatro niveles de educación básica los que en al menos 300 comunidades o rancherías son atendidos en las mismas situaciones difíciles.
“En Quintana Roo el tema no es grave, la cobertura de escuelas es buena, y la participación de los jóvenes es bastante aceptable, no tenemos problema en cuanto a deserción en esta modalidad y es de apenas el siete por ciento, casi la totalidad cumplen hasta la educación secundaria”, especificaron los representantes.
El problema, de acuerdo con el encargado de la brigada de supervisión, es la continuidad de la educación de esos estudiantes, dado que los instructores comunitarios no atienden el nivel bachillerato y los planteles de ese tipo tampoco existen en las comunidades.
“Muchas veces el bachillerato o tele bachillerato más cercano está a 40 kilómetros de distancia, y la falta de recursos obliga a los estudiantes al abandono de sus estudios”, apuntó.
Comentó que en este caso es el estado quien está obligado a redoblar esfuerzos para otorgar mayores posibilidades de estudio a los menores.
El funcionario subrayó la importancia de este ciclo escolar que inició en agosto pues es un año de consolidación para la Reforma Educativa en cuanto a su nuevo modelo educativo, en el que el objetivo es trabajar para abatir el rezago histórico que existe.
“Vamos a dar educación de calidad, pero no sólo vamos a enseñar, vamos a hacer que la educación sea una verdadera herramienta de desarrollo”, aseguró.
Dio a conocer que los más de seiscientos jóvenes que reciben apoyos económicos de Conafe se atenderán en poco más de 300 comunidades, y contarán con el apoyo para educar a los alumnos, de padres, madres y tutores desde técnicas de crianza y estimulación temprana.
 
NUMERALIA
Atención de Conafe en Q. Roo
2000
estudiantes
600
Instructores
300
comunidades
4
niveles de educación básica