Protestan contra retiro de murales

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CIUDAD DE MÉXICO.- Miembros del grupo “Iniciativa ciudadana. En Defensa del Patrimonio Artístico del Centro SCOP”, protestaron al pie del complejo exigiendo que se frenen las labores de desmontaje de los murales que lo visten.
Este martes, el Oficial Mayor de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Rodrigo Ramírez, indicó que 2 mil 800 piezas, el equivalente al 70 por ciento de las 4 mil piezas que dan forma a las 15 obras afectadas, serían retiradas antes del término de la actual administración.
“¿Por qué la prisa? Si ya le van a dejar el cargo, si ya le van a dejar el paquete al siguiente gobierno, ¿por qué tienen la prisa de terminar de desmontar esto?”, lanzó la investigadora Guillermina Guadarrama.
Los manifestantes lamentaron las acciones tomadas al considerar que ponen en riesgo el patrimonio cultural que representa el complejo.
“Los murales se pueden quedar ahí, armados exactamente iguales, porque tienen una forma de diálogo público. No es una cosa decorativa, es una cosa narrativa.
“Nosotros no confiamos en que los vayan otra vez a colocar”, expresó el muralista Ariosto Otero.
El pasado 25 de septiembre, después de varios meses, el INBA dio el visto bueno al inicio de las labores de desmantelamiento de las obras del complejo afectado por el sismo del 19 de septiembre de 2017, labor que lleva a cabo la empresa CAV Diseño e Ingeniería.
De acuerdo con el órgano cultural, se trabaja en el retiro de los murales con más riesgo que se encuentran en los cuerpos del Edificio A y la intersección con el edificio A y B. Sin embargo, los manifestantes acusan que el desmontaje es general y con una cuestionable celeridad.
Temen que la prisa por concluir el desmontaje sea para que el terreno sea destinado a la construcción de un gran complejo habitacional o de una mega plaza comercial, ante lo que su propuesta es conservar el espacio para la cultura.
“Lo que nosotros estamos planteando es que el edificio como tal se mantenga, que no se derrumbre. Y este edificio se puede apuntalar, se puede cuidar y se puede preservar, nada más se le cambia el giro.
“Aquí hemos planteado que se puede hacer una especie como de parque cultural, o ciudad cultural, en la que, al no tener todo lo que implican las oficinas, se pueden hacer conferencias, exposiciones, se puede hacer toda una promoción de la cultura”, precisó la investigadora Laura González Matute.