Cadena de tiendas Sears se declara en bancarrota

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La cadena estadounidense es la gran víctima de la transformación del comercio minorista en Estados Unidos.

 
Staff Luces del Siglo
Sears presentó hoy definitivamente su plan de quiebra en un tribunal de Nueva York, tras siete años de pérdidas que llegaron a los 11.000 millones de dólares, con el que los grandes almacenes buscan una estructura de capital sostenible, poder afrontar la campaña navideña y reestructurar el negocio.
 
La cadena estadounidense es la gran víctima de la transformación del comercio minorista en Estados Unidos. La cadena pacta a cambio una línea de liquidez de 300 millones de dólares (260 millones de euros) para seguir operando durante la temporada de compras navideñas. Pero el futuro de sus 90.000 empleados es incierto ya que 142 de las 860 tiendas de la cadena tendrán que cerrar de inmediato. Es una maniobra extrema con la que busca ganar tiempo para dar con un comprador.
 
La cadena operaba hasta septiembre 860 locales. Hoy, se acoge al llamado Capítulo 11 [de la ley de quiebras], el equivalente al español concurso de acreedores, con la esperanza de reestructurar una deuda de más de 5.000 millones de dólares (4.324 millones de euros), fruto de una década de resultados menguantes y de siete años de pérdidas. La última vez que el holding registró beneficios fue en 2010. Desde entonces acumula pérdidas de 11.000 millones (9.500 millones de euros). Valora sus activos en 6.900 millones y el pasivo en 11.300 millones.
 
La bancarrota de Sears se materializa cuando no han pasado aún cuatro meses aún desde que juguetera Toy´s “R” Us cerrara todas sus tiendas y tuviera que liquidar el negocio en EE UU. Las dos dejaron de invertir en su modernización, porque todo el dinero iba en pagar deudas. El derrumbe de estos dos iconos del comercio minorista refleja que lo que funcionaba en el pasado no tiene por qué hacerlo en el presente, porque el mercado y los gustos del consumidor cambian muy rápido.
 
Las acciones de Sears llegaron a pagarse a más de 140 dólares durante su mejor momento en mayo de 2007, antes de la Gran Recesión. Este viernes cerraron a cuatro centavos, lo que le daba una capitalización de 43,5 millones. La secuencia recuerda mucho a la de Toy´s “R” Us, que hace un año suspendió pagos para reestructurar su deuda y dotarse de financiación esperando que se produjera un milagro que evitara su liquidación, pero que nunca llegó.