Amenaza por caravana Trump a Centroamérica

66

Arremete Presidente por segunda vez en el año contra grupo de sin papeles.

 
Reforma Staff
WASHINGTON.- Una caravana de cerca de mil 500 hondureños se dirige a Estados Unidos para solicitar asilo alegando razones de seguridad, pero Donald Trump ya dejó ver que no son bienvenidos.
 
El Presidente estadounidense advirtió ayer a los países de Centroamérica que si la multitud de indocumentados no frena su paso cortará las ayudas económicas con efecto inmediato.
 
La “Caminata del Migrante” arrancó el sábado desde San Pedro Sula, la ciudad más violenta de Honduras, con la idea de llegar a Estados Unidos e incluso a Canadá. El argumento repetido para salir de su país es el temor a la violencia de las pandillas y la pobreza.
 
En una de las pancartas con la que partieron se leía: “No nos vamos, nos echan”. La Embajada de Estados Unidos en Honduras dijo el sábado que estaba seriamente preocupada por el grupo que emprendió el viaje con “falsas promesas” de poder ingresar a su país.
 
A primera hora de ayer, Trump elevó el tono con el Gobierno de su homólogo hondureño, Juan Orlando Hernández, y, más tarde, con toda Centroamérica. “Hoy hemos informado a los países de Honduras, Guatemala y El Salvador que si permiten que sus ciudadanos, u otros, viajen a través de sus fronteras y hasta Estados Unidos con la intención de entrar ilegalmente en nuestro país, ¡todos los pagos que se les hagan PARARÁN!”, escribió anoche en su cuenta de Twitter.
 
“¡Cualquiera que ingrese ilegalmente a Estados Unidos será arrestado y detenido, antes de ser enviado de vuelta a su país!”, agregó en otro mensaje. No es la primera vez que Trump amenaza con esto a Honduras.
 
En abril, cuando otro gran grupo pretendía lo mismo, el republicano adelantó que frenaría los fondos y envió a la Guardia Nacional a la frontera mexicana para impedir el acceso al país del “viacrucis migrante”. El anuncio consiguió que se dispersaran y buscaran una alternativa legal en pequeños grupos organizados.
 
Ayer, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, también reveló que había hablado con Hernández y el Mandatario guatemalteco, Jimmy Morales, para exigirles que cooperen con Washington para controlar los flujos migratorios o la ayuda económica será frenada.
 
Esta nueva caravana, siete meses después de la anterior, confirma la crisis humanitaria que se vive en la región, donde los centroamericanos que llegan ya no emigran sino que huyen. La esperanza de muchos de ellos es llegar a México para solicitar refugio humanitario hasta poder legalizar su situación.
 
En Honduras, un 64 por ciento de los hogares vive en condiciones de pobreza, es asolada en barrios y colonias por pandillas que cobran violentamente un llamado “impuesto de guerra” o extorsión a pobladores, comercios y negocios, autobuses y taxis.
 
Además, es el único país centroamericano que tiene dos ciudades, San Pedro Sula y Tegucigalpa, en el ranking de ciudades más violentas del mundo, donde ocupan los puestos 25 y 35.
 
El Gobierno de Hernández ha insistido en que ha hecho su trabajo y que logró reducir la emigración a Estados Unidos en un 36 por ciento.