Bate récord cruce de familias a EU

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Llegan cada vez más indocumentados que se entregan y esperan juicios.

 
Staff Reforma
WASHINGTON.- La aparente pausa de la política de “tolerancia cero” de la Administración Trump atrajo un récord de familias migrantes a Estados Unidos. El aumento, sin precedentes, ocurrió en los tres meses transcurridos desde que el Presidente terminó con la separación de familias de indocumentados en la frontera con México, de acuerdo con The Washington Post.
 
Un total de 16 mil 658 indocumentados acompañados de sus familiares cruzaron de manera irregular a Estados Unidos en septiembre, el cual se convirtió en el número más alto registrado en un mes y que representa un aumento del 80 por ciento con respecto a julio, según estadísticas no publicadas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
 
De acuerdo con el diario, grupos de hasta 100 personas, entre padres e hijos, de origen centroamericano han cruzando el Río Bravo y los desiertos de Arizona para entregarse a las autoridades migratorias, ante las cuales comentan el temor de regresar a su país de origen, por lo que a las familias generalmente se les asigna una fecha en la Corte y se les libera de la custodia.
 
Las últimas cifras del DHS muestran que los agentes fronterizos realizaron 396 mil 579 arrestos a lo largo de la frontera con México durante el año fiscal 2018, un aumento del 30 por ciento respecto al mismo periodo en 2017, cuando la migración ilegal cayó a un mínimo de 56 años.
 
Luego de hacer campaña con la promesa de detener la migración ilegal y construir un muro fronterizo, el Mandatario estadounidense enfrenta ahora un desafío para aplicar la ley sin soluciones preparadas.
 
El diario señala que el alto número de arrestos, sumado a una nueva caravana de más de mil 500 migrantes centroamericanos que se dirigen al norte huyendo de la violencia en su país de origen, han provocado el enojo del republicano, de acuerdo con asesores de la Casa Blanca.
 
La creciente ira de Trump ha dejado ver sus deseos de restablecer de alguna forma la política de “tolerancia cero” –con la que fueron separados más de 2 mil 500 niños de sus padres de abril a junio–, que él cree que es lo único que ha funcionado, a pesar de la controversia que provocó.
 
El viernes, el mismo diario reportó que altos funcionarios del Gobierno están trabajando en alternativas para volver a dicha práctica ante el repunte de migrantes que han llegado a Estados Unidos.
 
Sin embargo, los líderes republicanos también han dicho que las separaciones coincidieron con las cifras de apoyo más bajas para el Presidente y que la reinstalación de tal política podría afectar gravemente al partido de cara a las elecciones legislativas del 6 de noviembre.