Charlan en el Colnal de 'futbolciencia'

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No hay un gen particular del futbol, eso no se hereda.

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AGENCIA REFORMA

 
CIUDAD DE MÉXICO.- El futbol, como la lotería, es un juego de probabilidades: cuantas más oportunidades de gol se crean, más probable es que alguna se concrete en la red, dijo Claudio O. Fernández, director del Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario, Argentina.
 
Al impartir la conferencia Futbolciencia, que organizó el integrante de El Colegio Nacional (Colnal), José Antonio de la Peña, el ponente afirmó que no todo es técnica y táctica.
 
“El futbol, como la lotería, es un juego de probabilidades. Cuantas más oportunidades de gol se crean, más probable es que alguna se concrete en la red. El futbol es un deporte inclusivo y un deporte de juego colectivo y la ciencia es lo mismo”.
 
El ponente, que también dirige el Instituto de Investigaciones para el Descubrimiento de Fármacos de Rosario de Argentina, explicó que en Argentina ser futbolista es la manera más popular para salir de la pobreza.
 
Sin embargo, defendió el papel de la escuela pública y el respaldo a la ciencia como otra forma que debe de apoyarse para que las personas de bajos recursos puedan salir adelante: “La escuela pública fue la única herramienta que me permitió nivelarme e igualarme social, cultural y económicamente”.
 
El científico exhibió los mitos que existen en el futbol (rachas goleadoras, juegos de local, goles psicológicos, los penales como lotería) y aseguró que la ciencia ha derrumbado esas creencias por medio de la comprobación.
 
Expuso sobre la ciencia que hay detrás del rendimiento físico de un jugador por medio de la explicación de la bioquímica de la recuperación. Puntualizó que dependiendo de la posición que se juega, el desgaste realizado o el tratamiento que se le da a los músculos depende la recuperación de los atletas.
 
Asimismo, tocó el tema de la física en el futbol por medio de la explicación del Efecto Magnus, el cual se presenta cuando se patea un balón y se genera un cambio en la trayectoria del desplazamiento de la pelota dependiendo de la fuerza impulsora, el balón y el medio ambiente (densidad del aire).
 
“Meter goles con efecto es mucho más fácil en invierno que en verano, ya que la densidad del aire es mucho mayor en esa temporada”, afirmó el científico. Respecto a la tecnología en los balones de futbol, presentó la evolución que han tenido los materiales con los que se fabrican y confirmó que estas modificaciones han influenciado para que se realicen otro tipo de efectos en los tiros y se generen goles más vistosos.
 
Fernández habló de la neurociencia en el futbol, en específico, en el momento de cobrar los penales y mostró cifras que comprueban cómo cuando el equipo del arquero va perdiendo en una tanda de penales el 80 por ciento de las veces se lanzará a su derecha debido al estrés que genera la situación. Finalizó la parte relacionada al futbol al afirmar que no existen genes predeterminados que hacen buenos a los jugadores.
 
“El futbol es capacidad aeróbica, resistencia física y presión sanguínea. No hay un gen del futbol, eso no se hereda. La táctica y la técnica es entrenable. Los que sobresalen no tienen genes particulares, lo que tienen son historias particulares”.
 
Ante el cuestionamiento de José Antonio de la Peña de por qué no hay en México premios Nobel en ciencias, el expositor afirmó que “los científicos latinoamericanos no están predeterminados genéticamente para no ganar premios en ciencia, la diferencia es ambiental, la infraestructura tecnológica, los recursos económicos sostenidos en el tiempo.(…) Lo que diferencia hoy a un país rico de uno pobre es la cantidad y calidad del conocimiento generado. El dominio no pasa por las bombas, sino por la ciencia y la tecnología”.