Dignifica voz de la Mixteca

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La poeta oaxaqueña Nadia López García ganó el Premio Nacional de la Juventud por fortalecer la cultura indígena.

 

LETICIA LÓPEZ
AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Pese a las prohibiciones, Nadia López García aprendió a hablar tu’un savi (mixteco), la lengua que su madre hablaba a escondidas con sus familiares y amigas, y la que preservó, pese a los golpes y los castigos.
 
“Yo tenía mucha curiosidad de saber qué era eso que hablaba mi mamá, pero nos decía que no era nada”, comenta en entrevista la poeta, quien recientemente recibió el Premio Nacional de la Juventud por su labor en el fortalecimiento de las culturas indígenas.
 
La joven, de 26 años, quien pasó la infancia entre la pisca de San Quintín, Baja California, y su comunidad natal, Santa María Yucuhiti, en la Mixteca baja de Oaxaca, supo pronto que esa lengua “prohibida” era el mixteco.
 
“Y comencé a aprenderla, y me di cuenta que era todo un mundo, que no solamente era poder decir palabras distintas con una sonoridad distinta, sino que era un simbolismo dentro del mismo lenguaje.
 
“Incorporé todo ese mundo dentro de mí y traté no sólo de aprenderlo sino también de aprehenderlo”.
 
El mixteco despertó curiosidad en ella desde los 8 años, pero formalmente aprendió su escritura hasta los 17, afirma López García.
 
Explica que su madre decidió que en familia no se hablara el mixteco porque, además de las constantes migraciones, a ella le tocó una generación que fue muy lastimada por hablar su lengua.
 
“Había maltratos y hasta golpes porque no hablaban el español bien o (porque) ni siquiera lo hablaban. De hecho, mi mamá fue monolingüe hasta los 15 años. Por eso nos enseñó sólo el español”.
 
Sin embargo, López García se dio cuenta que su madre hablaba su lengua a escondidas con sus amigas mixtecas, que habían migrado también, o con las abuelas y las tías.
 
“Me quedó muy impregnado que mi mamá no quisiera hablar su lengua y, sobre todo, no quisiera enseñarla por lo que sufrió y por lo que vivió cuando ella iba a la escuela”.
 
Lamenta que las lenguas originarias no se consideren tan válidas como el español.
 
“También tiene mucho que ver con el propio racismo que a veces se vive en medio de la sociedad”, aclara la poeta oaxaqueña.
 
“Ahora eso ya ha cambiado. De hecho, hay un florecimiento, mucha apertura para que puedas hablar tu lengua y escribirla.
 
Muestra de ello es el Premio a la Creación Literaria en Lenguas Originarias Centzontle”, indica, galardón que ganó en 2017 por el libro Ñu´ú Vixo (Tierra mojada).
 
Sin embargo, “creo que todavía queda mucho camino pendiente”, afirma.
 
López García escribe desde hace años poesía en español y en mixteco. Sus temas principales son la nostalgia, la mujer y el erotismo.
 
“En la cultura mixteca, la mujer siempre ha tenido como un velo, sobre todo al hablar de su cuerpo. Entonces, creo que la literatura lo que hace es dibujar futuros posibles. Empecé a escribir de las mujeres y de su cuerpo pensando que algún día todas las mujeres mixtecas puedan hablarse, decirse y mostrarse tal cuales somos, sin vergüenza y sin tabúes”, comenta.
 
López García ha publicado su trabajo tanto medios nacionales como internacionales. Traduce minificciones del español al mixteco y fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de poesía.