Se resquebraja fujimorismo por corrupción

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El Fiscal pide ahora 36 meses de prisión preventiva para todos los acusados.

 
Staff Reforma
LIMA.- El caso de corrupción que afecta a Keiko Fujimori está destrozando a su partido. La líder de la Oposición aceptó ayer la renuncia del secretario general de Fuerza Popular, José Chlimper, tras ser acusado por el Fiscal José Domingo Pérez de entregar 210 mil dólares en efectivo al directivo de una radio para comprar publicidad electoral durante la campaña presidencial de 2011, en la que la hija del ex Mandatario Alberto Fujimori era candidata.
 
En una audiencia, Pérez mostró evidencias sobre la trama de lavado de activos y vinculada a la constructora Odebrecht, que llevó al encarcelamiento y puesta en libertad de la política y de 11 de sus colaboradores. El Fiscal pide ahora 36 meses de prisión preventiva para todos los acusados.
 
La presidenta de Fuerza Popular anunció en Twitter la “reestructuración” de la formación política y desactivó el Comité Político liderado por ella y sus asesores Ana Vega y Pier Figari, también señalados por la justicia. “Se ha nombrado un comité de emergencia que será encabezado por (el congresista) Miguel Torres, en su condición de subsecretario general”, añadió.
 
Del partido que en abril de 2016 se convirtió en la fuerza hegemónica de la política peruana tras arrasar en las elecciones generales –73 diputados sobre 130–, hoy queda un bloque en aparente proceso de disolución.
 
La debacle de la formación, según denunciaron varios críticos, está estrechamente vinculada a los problemas legales de Fujimori, considerada culpable por casi el 80 por ciento de los peruanos, según las encuestas.