El mexicano favorito de Hamilton.

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Hamilton le pidió Toto Wolff, ingeniero en jefe de Mercedes-AMG, que asignara al mexicano en su equipo.

David Loji  / Agencia Reforma
 
CIUDAD DE MÉXICO 26-Oct-2018 .-Hace poco menos de un año, Valtteri Bottas tuvo un arranque y carrera perfecta en el Gran Premio de Rusia, tanto así que fue el ganador del circuito. Y fue ahí cuando la vida del mexicano Marcelo Martinelli volvió a cambiar.
 
Martinelli era entonces el ingeniero electrónico de Valtteri Bottas y luego de que el piloto finlandés tuviera un par de muy buenos arranques en las siguientes dos carreras, Hamilton le pidió Toto Wolff, ingeniero en jefe de Mercedes-AMG, que asignara al mexicano en su equipo.
 
Todo piloto sabe que una carrera se puede ganar o perder en la mismísima arrancada. Y es precisamente aquí donde el trabajo de Martinelli hace la diferencia: él tiene la delicada función de calibrar el clutch electrónico, que es fundamental para que el auto arranque de manera óptima sin patinar las llantas.

 
Para calibrarlo se basa en la información obtenida del comportamiento de los neumáticos y de factores externos como la abrasividad y temperatura del pavimento.
 
Además, se encarga de supervisar el buen funcionamiento de las computadoras del auto, tanto durante su armado en la planta, como en los pits los días previos.
 
Durante la carrera, pasa la información obtenida de los sensores del auto a los ingenieros a cargo de áreas específicas como motor, transmisión, suspensión, frenos, aerodinámica, neumáticos, batería, etc.
Después del último entrenamiento y previo a la calificación, se reúne con el equipo y piloto para determinar la configuración final que tendrá el auto para la competencia.
 
Martinelli es egresado del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. Su amor por las carreras es fácil de explicar, pues su padre, René Martinelli, fue piloto en la era de los Renault, Camaros y Mustangs, además posteriormente tuvo su propio equipo de Fórmula 3 y de Súper Fórmula.
 
Luego de trabajar en la división de competencia de Honda en Estados Unidos y de coordinar el proyecto de Strakka Racing que ganó las 24 horas de Le Mans en 2010, la vida de Marcelo en las carreras dio su primer gran giro.
 
En diciembre de 2013, Ross Brawn, jefe de la escudería Mercedes-AMG lo invitó a unirse a su equipo y al lugar donde todo apasionado de los autos sueña estar: la Fórmula 1.
 
Marcelo trabajó cuatro temporadas con Nico Rosberg, incluido el año 2016, cuando el piloto ganó el campeonato, así que para él no es raro trabajar con los campeones del asfalto. De hecho, es muy probable que festeje en su propio País el campeonato de su piloto el próximo domingo.