Obsolescencia Programada

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Se programa la vida útil durante la fase de diseño

Por: Jimmy Herrera/luces del siglo.

Isaac Newto Si bien anteriormente ya hemos tratado sobre la vida de Nicolás Copérnico y de Galileo Galilei como pilares centrales de la revolución científica durante el Renacimiento, debemos tomar en cuenta también a uno de los grandes genios de la historia quién con su obra culminó con este gran movimiento, y se trata nada más y nada menos que de Isaac Newton.
 
Isaac Newton realizó grandes aportaciones dentro del campo de la Astronomía, la Óptica, las Matemáticas, pero sobre todo en el campo de la Física. Estableció leyes fundamentales de la Dinámica y dedujo la ley de la gravitación universal. Unificó la mecánica terrestre y celeste formulando matemáticamente la relación entre fuerza y movimiento. Fue un conocedor de los trabajos y estudios realizados tanto por Galileo Galilei así como de Johannes Kepler, sobre las órbitas de los planetas.
 
Isaac Newton nació el 25 de diciembre de 1642 en Woolsthorpe, Inglaterra, y aunque tuvo una infancia muy difícil, demostró tener un feroz espíritu competitivo. De joven fue admitido en el Trinity College de Cambridge donde recibió una educación convencional, despertando en él su interés por la investigación experimental. Newton consideraba siempre a las matemáticas como una herramienta para entender y estudiar a la naturaleza.
 
Una de las máximas contribuciones que realizó este gran científico en el campo de la Astronomía, fue el haber creado el “Telescopio Reflector”. Un instrumento óptico para observar cuerpos celestes bajo un diseño totalmente novedoso para la época, ya que hacía uso de espejos en su interior y que incluso rivalizaba con el diseñado tiempo atrás por el italiano Galileo Galilei.
 
Con la intervención de Edmond Halley, famoso científico inglés quien fuera el primero en catalogar las estrellas del cielo austral, y quien descubriera un cometa que hoy lleva su nombre como “Cometa Helly”, ayudó a publicar la obra de Newton denominado como “Principios Matemáticos de la Filosofía Natural” en 1687. En esta obra se presentaba el Cálculo Infinitesimal, los fundamentos de la Astronomía y de la Física que formuló en un aspecto geométrico.
 
De esa curiosidad científica con la que contaba Isaac Newton, una de sus grandes aficiones era la “Alquimia”. De hecho, se le llegó a conocer como “El Último de los Magos”, y se cree que pudo haberse intoxicado derivado de sus experimentos con mezclas de Mercurio y Plomo, al grado que pudo haberle afectado despertando en él una crisis paranoica. Debemos recordar que desde su niñez mostro tener un feroz espíritu competitivo, pero ya de adulto mostro cierta agresividad hacia sus contrincantes, en especial con la Iglesia Católica.
 
Así pues otro de sus hallazgos más famosos fue el descubrir el “espectro de color” que se observa cuando la luz blanca atraviesa por un prisma. Argumentó entonces que la luz estaba compuesta por partículas. Estableció las Leyes de la Dinámica, pero su contribución que más lo marcaría en la historia fue la “Ley de la Gravitación Universal” quien otorgó el entendimiento de que las leyes naturales en la Tierra son las mismas que gobiernan el movimiento de los cuerpos celestes en el universo.
 
Isaac Newton padeció de problemas renales y falleció la madrugada del 31 de marzo de 1727. Con él se culminó la revolución científica iniciada por Nicolás Copérnico.