Comercio entre ciudadanos digitales

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CIUDADANO DIGITAL

José Méndez/Luces del siglo

Uno de los principales cambios que nos ha traído el mundo digital, es el proceso de reunir información.
 
Hace algunos años, cuando estabas evaluando la compra de algún producto que considerabas relevante, tu proceso de compra te llevaba a investigar con expertos. Expertos físicos: tus amigos, los vendedores de las tiendas o textos especializados.
 
Hoy en día, el mundo digital nos permite tener información en la palma de la mano y de miles de usuarios, en pocos minutos. Podemos suscribirnos a listas de distribución de expertos y recibir en pocos días suficiente información para poder hacer la compra, reduciendo esa ansiedad de si estamos tomando la decisión correcta.
 
Y lo más extraordinario, es que incluso podemos hacer esa compra en línea. Sin tener que desplazarnos o tratar con algún vendedor en persona (o hasta de carne y hueso).
 
Y este último paso es uno de los paradigmas que el ciudadano digital ha visto romperse: la experiencia de compra de un producto o servicio se trata de la experiencia del producto o servicio y no de la experiencia de “hacer la compra”.
 
Cuando vas a una tienda de ropa, quieres invertir tu tiempo en ver la ropa. No en la fila para poder hacer el pago.
 
En el último año, una de las más grandes cadenas de supermercados en Estados Unidos ha contratado más de 25 mil personas que se encargan de suplir los pedidos en línea. Las personas no desean invertir tiempo en hacer el recorrido en el supermercado, luego la fila en la caja, etc. Cada vez más personas hacen la compra en línea y simplemente pasan a buscar a su conveniencia las compras, las cuales le son entregadas en su vehículo, sin problemas de los productos fríos y a la hora que el cliente pudo pasar a buscarlas.
 
Este concepto de aprovechar el tiempo es básico para entender las diferencias entre el ciudadano digital y el ciudadano “de carne y hueso”. Ese supuesto de usar el tiempo para lo que realmente deseas (que por cierto es un concepto muy relativo, a veces sólo quieres más tiempo para seguir navegando en cosas que te harán perder el tiempo), ha ido definiendo los avances y ofertas  tecnológicas. Pero sobre todo ha ido definiendo la personalidad digital de millones de personas.