El profe McCounaghey

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Desde los 90, cuando Matthew McCounaghey comenzó como actor de reparto, ganó confianza para reafirmar su decisión.

POR: JUAN CARLOS GARCÍA
AGENCIA REFORMA

TORONTO- Matthew McConaughey… ¿de profesor?
Desde que concluyó la Licenciatura de Radio, Cine y Televisión en la Universidad de Texas, en Austin, el actor tuvo como objetivo dedicarse a la docencia, pero como su profesión le demanda disponibilidad de tiempo completo, lo vislumbra para cuando sus hijos sean independientes.
 
El ganador del Óscar y el Globo de Oro, de 48 años y quien salió de su alma máter hace 25, ha regresado en un par de ocasiones a impartir seminarios y charlas con alumnos de la carrera que estudió, y planea hacerlo con más frecuencia.
 
“Siempre he tenido esa inquietud de compartir lo que he aprendido y de fungir como guía para la gente que crea que yo puedo enseñarle, y me ha funcionado. Esas conversaciones sobre metodología y técnicas de actuación, producción y desarrollo de proyectos me han dado una satisfacción que nunca antes habría experimentado.
 
“Me visualizo como profesor en un futuro lejano, cuando mis hijos crezcan y tengan su vida propia; quizás, cuando se gradúen de la universidad. Creo que un actor que logra cierto prestigio y tiene habilidades de entendimiento con alumnos puede ofrecer mucho en la docencia, y es una faceta que me agrada bastante”, acota McConaughey, en entrevista.
 
Casado con la modelo brasileña Camila Alves y padre de dos niños y una niña, el estadounidense ha destacado en películas como El Club de los Desahuciados, Interestelar y El Lobo de Wall Street, entre otras.
 
Desde los 90, cuando comenzó como actor de reparto, ganó confianza para reafirmar su decisión.
 
“Tomé un curso propedéutico para estudiar leyes, y durante meses pensé que viviría en los tribunales porque lucharía por las causas de los desprotegidos, pero de pronto me vi en un taller de bellas artes y descubrí que lo que quería era hacer cine.
 
“Estudié guionismo para televisión, en algún momento pensé que me dedicaría a un programa de radio, y cuando por fin empecé a hacer cine, pensé ‘sí, esto es’. Luego vinieron películas que me hicieron sentir validado, que me reconfirmaron lo que esperaba, no equivocarme”, apunta.
 
McConaughey, quien llegó a una popularidad inusitada con Magic Mike (2012), admitió que en momentos de debilidad no siempre se siente lo capaz y poderoso que varios directores le han dicho que es.
 
“Jamás he llegado a sentirme como el mejor actor, creo que tengo muchas cosas que mejorar y poco a poco lo podré hacer. Quien se crea el ‘intocable’ en esta profesión, está jodido.
 
“Siempre hay que aprender, siempre hay que entrenar, siempre hay que crecer. Y para eso, la preparación es básica. Jamás dejaré mis cursos y talleres de dicción, desarrollo escénico y psicología actoral”, comenta el texano.
 
El también considerado sex symbol estrenará en las próximas semanas la cinta White Boy Rick, un drama biográfico de un padre y su hijo adolescente, quien en los 80 se convierte en el agente encubierto más joven del FBI, trabajando primero como informante pero que terminará como traficante de drogas.