Relleno de socavón, una solución efímera

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Para el Colegio de Ingenieros sólo retarda un problema mayor

 

POR: EUGENIO PACHECO

CHETUMAL, Q. ROO.- El relleno del socavón ocurrido la semana pasada en calles de la céntrica colonia Barrio Bravo de esta ciudad, fue una solución puntual pero efímera, “un paliativo” que retarda la posibilidad de un daño mayor, consideró Amir Efrén Padilla Espadas, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Quintana Roo.
 
El especialista se pronunció por un trabajo multidisciplinario para resolver el problema de los hundimientos en la zona centro de la capital, que se han registrado a lo largo de los años.
 
Además, insistió en que es urgente actualizar el Reglamento de Construcción del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, para que sea congruente con el recién publicado Plan de Desarrollo Urbano (PDU).
 
Para ello, dijo, el Colegio de Ingenieros Civiles trabaja conjuntamente con el Instituto Tecnológico de Chetumal y el Colegio de Arquitectos en el armado de un equipo de trabajo para elaborar un proyecto integral que plantee “una solución integral de ingenierías y adecuar la imagen urbana de la capital”.
 
Padilla Espadas apuntó que el problema es abordado en dos vertientes; por un lado, las instalaciones subterráneas y por otro el de superficie, que incluye banquetas, electricidad, guarniciones, camellones y telefonía, en el que tendrán apoyo externo de especialistas en hidrología, geología y topografía.
 
Dijo que el diagnóstico que arrojen los estudios será puntual y profundo, para no dejar al azar la toma de decisiones por parte de la autoridad competente, que en este caso podrían ser el Ayuntamiento de Othón P. Blanco o el gobierno del estado.
 
“Nuestra intención es presentar el estudio a las autoridades para que considere el financiamiento y la ejecución de las obras, que son muy necesarias; estimamos que para fin de año lo tendremos listo, para luego entrar a una fase piloto de pruebas previa identificación de un área crítica”, explicó.
 
Remarcó que han sido insistentes en la urgencia de actualizar el Reglamento de Construcción municipal para que sea coherente con el PDU, ya que actualmente se contraponen.
 
De acuerdo con Padilla Espadas ambos documentos deben estar “sintonizados”, ya que por un lado el PDU que busca atraer inversiones, para lo cual flexibilizó el otorgamiento de autorizaciones para construir edificios de hasta seis pisos, incluso en zonas proclives a hundimientos.
 
Mientras que el Reglamento de Construcción permite la edificación de inmuebles de mampostería en sitios que también podrían ser de riesgo por la presencia de socavones. “Si en este momento viene un inversionista y desea construir con mampostería no hay forma de impedirlo, aunque puede presentar un riesgo de venirse abajo”, advirtió.
 
Explicó que en la zona centro, especialmente en la parte baja, las construcciones necesitan pilotes sobre terreno firme, lo que requiere un trabajo de ingeniería “de gran alcance” para evitar que sigan registrándose hundimientos.
 
“Nos estamos reuniendo, pero debemos acelerar los trabajos porque los hundimientos que se están registrando son un aviso de un probable desfonde mayor y más amplio, agravado por las lluvias. Tenemos que evitar una tragedia”, advirtió.
 
E insistió en que rellenar el socavón sólo resuelve de forma parcial el problema, pues, recordó, en 2003 se presentó un hundimiento de significativas proporciones en la avenida Álvaro Obregón, durante la administración del gobernador Joaquín Hendricks; en ese entonces, tras los trabajos de reparación, se dijo que ya no habría problemas, sin embargo continúan presentándose hundimientos en esa zona, “porque la ingeniería no fue correcta”.