Opacidad en cifras de Pueblos Mágicos

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Los recursos destinados en inversión pública a los Pueblos Mágicos desde su creación en 2001 y hasta 2018.

 
 
 
SERGIO GUZMÁN
CANCÚN, Q. ROO.- Tras 17 años de haber sido creado el programa federal de Pueblos Mágicos en México, donde ya hay 121 destinos con esa denominación, no existen cifras ni indicadores oficiales que midan o sustenten el éxito o fracaso de ellos.
 
Apenas en octubre pasado, la Secretaría de Turismo (Sectur) otorgó las 10 más recientes certificaciones de Pueblo Mágico, donde los elegidos fueron Melchor Múzquiz, Coahuila; Nombre de Dios, Durango; Comonfort, Guanajuato; Zimapán, Hidalgo; Tlaquepaque, Jalisco; Compostela, Nayarit; Amealco, Querétaro; Aquismón, San Luis Potosí; Bustamante, Nuevo León; y Guadalupe, Zacatecas.
 
En esa última designación, por parte de Quintana Roo se postularon Puerto Morelos, Holbox y Felipe Carrillo Puerto, pero no recibieron la distinción. Así que por ahora, la entidad únicamente tiene como Pueblos Mágicos a Bacalar (que ingresó al programa en 2006), a Isla Mujeres y a Tulum (que entraron en 2015.
 
Sin embargo, no existe data que indique si el programa va por buen camino, si los destinos que tienen la certificación han mejorado en el flujo de turistas o si la derrama económica para ellos ha ido en aumento.
 
Existen esfuerzos aislados en algunos Pueblos Mágicos para generar estadísticas en cuanto a ocupación hotelera, generación de empleos o inversión privada, pero en general hay carencia de indicadores formales.
 
Por ejemplo, en Datatur, que es el órgano de la Sectur que ofrece estadísticas y análisis integral del turismo en México, simplemente muestra un listado de todos los Pueblos Mágicos integrados al programa hasta 2015, pues ni siquiera ha incluido a los últimos 10 de este año.
 
Si se busca por cada Pueblo, Datatur simplemente muestra una breve descripción de las características del destino, sus atractivos, las festividades y su ubicación.
 
“Sólo se tiene conocimiento de que Valle de Bravo, en el Estado de México, y Puebla, con sus nueve Pueblos Mágicos, han realizado trabajos para conocer el arribo de los viajeros o las inversiones que se han podido captar; tal vez algún otro estado lo haga, pero no creo que sea la generalidad”, indicó Francisco Madrid, director de la Escuela de Turismo de la Universidad Anáhuac y exsubsecretario de Turismo a nivel federal.
 
Los recursos destinados en inversión pública a los Pueblos Mágicos desde su creación en 2001 y hasta 2018, ascienden a 6 mil millones de pesos, repartidos prácticamente al 50 por ciento entre la Federación y los estados involucrados.
 
Hasta el momento, la única cifra real que se tiene es que 8.5 millones de turistas nacionales se hospedaron en hoteles de Pueblos Mágicos en 2017, pero no se sabe cómo estuvieron distribuidos.
 
“El programa Pueblos Mágicos contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros.
 
“Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, en fin magia que te emanan en cada una de sus manifestaciones socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico, es la reseña oficial de lo que trata el programa, pero no ofrece resultados del mismo.