Regresa Reyes a las marionetas

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Una carta de presentación para Reyes fue La revolución permanente, la primera pieza que hizo con marionetas, inspirada en León Trotsky.

 

LOURDES ZAMBRANO/AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- El título de la obra más reciente del artista Pedro Reyes tiene una clara influencia telenovelera, Los robots no lloran, que da una gran pista sobre la sátira que concibió en el corazón del tecno-optimismo, el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
 
Se trata de una puesta de marionetas que presentará a partir de mañana en el Museo Jumex, “protagonizada” por Noam Chomsky, filósofo estadounidense de izquierda que le sirvió de detonador para hablar sobre los peligros de la inteligencia artificial y la automatización.
 
La pieza fue concebida entre 2016 y 2017 durante una residencia de Reyes en el MIT.
 
“Cualquier persona que va a MIT quiere conocer a Chomsky, y yo era uno más”, cuenta el artista mexicano. “Busqué un pretexto y pensé en las marionetas que había hecho sobre filósofos, y se me ocurrió proponerle a Chomsky hacer una marioneta de él y escribir una obra de teatro en torno a ese personaje. Él generosamente aceptó recibirme. Fui a entrevistarme un par de veces con él”.
 
Una carta de presentación para Reyes fue La revolución permanente, la primera pieza que hizo con marionetas, inspirada en León Trotsky, y que presentó en el mismo Jumex hace 5 años, durante su incursión en esta disciplina.
 
Al estar en el centro académico que desarrolla tecnologías, especialmente para el Ejército estadounidense, todos dan por hecho que la tecnología es la mejor herramienta para solucionar cualquier problema. Sin embargo, no toman en cuenta las implicaciones éticas ni la dimensión humana, dice sobre la temática de su nuevo proyecto.
 
“Me interesa analizar cuáles son los orígenes de la retórica o la filosofía del tecno-optimismo, que es esta idea de que la tecnología es la salvación”, expresa Reyes, uno de los escultores mexicanos de mayor proyección internacional, representado por la potente Lisson Gallery, de Londres.
 
En Los robots no lloran, su regreso a las marionetas, el artista integró como personajes a Carlos Marx, Ayn Rand, Steve Jobs, Elon Musk, Donald Trump, Rosa Luxemburgo y Frida Kahlo.
 
A Jobs y a Musk los llama gurús del tecno-optimismo, mientras Rand es la autora de cabecera de los republicanos, precisa Reyes: “Es una filosofía que justifica el individualismo y el egoísmo y que le da un marco pseudofilosófico a que gane el más fuerte”.
 
Reyes construyó la puesta en escena a partir de frases reales provenientes de los “protagonistas”, resultando en una comedia satírica que se presenta como una herramienta que permite generar discusiones y reflexiones filosóficas rápidas, señala. El que se ríe es porque le entendió.
 
La obra ya se presentó en el MIT y en otros países, aunque siempre en inglés.
 
En el Jumex sucederá su estreno mexicano y en español, lo cual requirió una reescritura, además porque incluye temas coyunturales.
 
La pieza, que dura 45 minutos, requiere seis titiriteros en escena. Se presentará hasta el 2 de diciembre, de martes a viernes, a las 19:00 horas; sábados y domingos, 12:00 y 17:30 horas, con un costo de 50 pesos.