La capital tendría estación

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El gobernador Carlos Joaquín González propuso que en Chetumal se otorgue mantenimiento a los trenes.

 

POR: SERGIO GUZMÁN

CANCÚN, Q. ROO.- Si bien en el plan original Chetumal no se vislumbraba como posible ciudad para albergar una estación del Tren Maya, ahora ya está en consideración para que sí se construya ahí en lugar de la que se contemplaba para Bacalar.
 
El proyecto ferroviario insignia del próximo gobierno federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador se someterá a consulta ciudadana los próximos 24 y 25 de noviembre, según anunció el propio presidente electo; pero, mientras, los planes siguen adelante e incluso se dio a conocer también que el 16 de diciembre iniciarán los primeros trabajos de construcción.
 
Las reuniones de trabajo entre los involucrados en el proyecto tampoco se detienen, y por eso es que ahora están analizando que Bacalar ya no tenga una estación debido a situaciones relacionadas con el medio ambiente.
 
“Lo estamos analizando seriamente, y yo en lo personal me inclino hacia allá (Chetumal), a que por todos los problemas ambientales que ya conocemos, principalmente la fragilidad de la laguna de Bacalar, la estación se ubique en Chetumal, que en realidad no sería muy lejos de donde estaba planeada originalmente”, manifestó Pablo Careaga Córdova, coordinador del Tren Maya en el tramo de Tulum a Bacalar, o a la capital quintanarroense, según lo que finalmente se decida.
 
Incluso, en la reunión de López Obrador con gobernadores de los cinco estados por donde pasará el Tren, el mandatario de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, propuso que  la capital de la entidad sea parte del proyecto y que el mantenimiento de los trenes se haga ahí.
 
Ante ese nuevo panorama, Careaga Córdova convocó a los ejidatarios del sur del estado para asociarse a la obra mediante la aportación de tierras, y lo mismo para las zonas donde actualmente no existe vía férrea.
 
El planteamiento consiste en la creación de un fideicomiso de inversión en bienes raíces, el cual cotizará en la Bolsa Mexicana de Valores, y quienes deseen participar lo podrán hacer ya sea con dinero en efectivo o aportando tierra, lo cual los convertirá en dueños de un determinado número de acciones, las cuales se revalorarán en función de la rentabilidad.
 
“Es un proyecto muy incluyente en el sentido financiero, pues busca que no sólo sean los grandes capitales los beneficiarios, sino que se democratice de tal modo que cualquier persona pueda ser socia del proyecto, aportando tierra o capital, tanto en la construcción de las estaciones, como en el desarrollo de los productos complementarios.
 
“Estamos convencidos de que entre más sectores se sumen el proyecto será más robusto, la idea es que sea caso de un estudio a nivel nacional e internacional, el cómo un proyecto de infraestructura viene a ordenar territorio, ordenar medio biente y desarrollar economía”, expresó Careaga Córdova.