Apoya gabinete de May su plan

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Se enfrenta ahora al Parlamento, donde opositores han declinado.

 
 
LONDRES.- Theresa May encerró ayer a todos sus Ministros y tiró la llave. Hacía frente al momento más delicado de sus dos años como Primera Ministra.
 
El único modo de salvar el acuerdo del Brexit alcanzado con la Unión Europea después de agónicos meses de negociación era lograr el respaldo de su gabinete, con el que se reunió más de cinco horas. Y lo obtuvo, según reportó el diario El País.
 
Más de dos años después de que el Reino Unido votó en un referendo para abandonar el eurogrupo, May anunció ayer que había logrado que su dividido Gobierno le diera luz verde sobre el pacto preliminar de salida, prevista para el 29 de marzo.
 
El bando euroescéptico, mientras tanto, hablaba de traición y llamaba a los Ministros a rebelarse contra la funcionaria. “Sé que esta decisión será sometida a un intenso escrutinio”, indicó May a última hora de ayer a las puertas de Downing Street.
 
“Pero es la decisión que ayudará a construir un futuro para nuestro país”. La líder británica ahora enfrenta la dura prueba de tratar de impulsar su acuerdo en el Parlamento británico, donde los opositores se alinearon para castigar el pacto, incluso antes de leerlo.
 
David Davis, el ex Ministro para el Brexit que hoy se postula como candidato en la sombra para suceder a May, habló de la encrucijada que el país estaba esperando, y exigió a los miembros del Ejecutivo que hicieran fracasar los planes de la Primera Ministra.
 
“Por primera vez en mil años el Parlamento británico va a perder la capacidad de decidir con qué leyes se gobierna el país. Se trata de una situación increíble”, aseguró, por su parte, el ex Ministro de Exteriores y furibundo euroescéptico Boris Johnson.
 
En su intervención, May reconoció que todavía quedan muchos obstáculos por superar.
 
Los términos del acuerdo, imprescindibles para salvar el escollo de Irlanda del Norte, atan al Reino Unido a las instituciones comunitarias por mucho más tiempo, y de un modo más estricto de lo que reclamaban los euroescépticos, que enseguida comenzaron a circular el rumor de que ayer mismo podrían reunir el número de apoyos suficientes en el Parlamento para presentar una moción de confianza y derribar a May.
 
No parece que eso vaya a suceder finalmente, pero las declaraciones en cascada de actores mucho más relevantes anticipan que el texto va a ser complicado de sacar adelante en la Cámara de los Comunes.
 
“Es un acuerdo pobre, un mal acuerdo, el acuerdo que la propia Primera Ministra aseguró que no aceptaría”, aseguró Sammy Wilson, del DUP, el partido de los unionistas norirlandeses que mantiene a flote la mayoría parlamentaria conservadora.