Apoya IQJ legalización de la marihuana

66

El seis por ciento de mexicanos es consumidor, dijo Fernando Méndez

 

POR: EUGENIO PACHECO

CHETUMAL, Q.ROO.- La legalización del uso y consumo de la marihuana podría ser positiva para jóvenes, que no tendrían que arriesgarse a escenarios delictivos para conseguirla, consideró Fernando Méndez Santiago, director del Instituto Quintanarroense de la Juventud.
 
Destacó que la producción y comercialización del enervante generaría también oportunidades a emprendedores y daría empleo a miles de personas. Recordó que son consumidores seis por ciento de mexicanos.
 
Méndez Santiago agregó que significaría también opciones de desarrollo para campesinos que la cultiven, de aprobarse las modificaciones a las leyes federales y estatales.
 
Señaló que el Instituto será respetuoso de promover acciones ya que la legislación actual prohíbe su uso entre la población. Así se mantendrán hasta que, en su caso, se apruebe el uso lúdico.
 
Comentó que México debe subirse a la inercia del mercado respecto a este tipo de consumo, que va creciendo en el norte de América.
 
En Estados Unidos y Canadá está legalizada casi totalmente para uso recreativo y nuestro vecino del norte es el consumidor más grande del mundo, comentó.
 
“Canadá aprovecha la oportunidad y hoy se habla de miles de millones de pesos que se comienzan a generar por aprovechar la demanda de los Estados Unidos”, dijo.
 
Se pronunció por transitar en ese modelo abierto y aprovechar el mercado que representan los Estados Unidos, para no perder competitividad en un escenario que genera dividendos económicos importantes para México.
 
“Lo vimos en Arizona, California y Oregón, donde ya tienen consumo. En Canadá hay empresas económicamente muy fuertes en este rubro”, resaltó.
 
Reconoció que el consumo de la yerba representa riesgos a la sociedad pero con un marco legal bien establecido puede significar nuevas oportunidades de mercado.
 
Si el Estado cumple su papel regulador, en la siembra, producción, industrialización y comercialización, podría representar empleos y oportunidades de emprendimiento, resaltó.
 
Con leyes bien planeadas se pueden generar condiciones propicias para evitar escenarios, como los que se viven en el campo de Guerrero o Michoacán, donde la situación es grave y los campesinos que se dedican a la siembra de marihuana lo hacen porque viven con la pistola en la frente, señaló.
 
“La legalización podría evitar la pérdida del patrimonio de los campesinos. Un modelo que lo regule daría nuevas oportunidades de desarrollo en Quintana Roo”, insistió.
 
Minimizó los riesgos de afectación entre los jóvenes, al considerar que México es un país netamente productor.
 
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Adiciones 2016, el consumo de la marihuana registró un crecimiento de uno por ciento, y se mantiene en seis por ciento entre la población.
 
“Hay que aprender de la experiencia de otros países. En México el consumo de la marihuana se ha mantenido estable”, concluyó