Próximo a egresar, ¿feliz o angustiado?

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A quienes detecten que experimentan una mayor angustia.

 
Tania Romero
Agencia Reforma
Cd. de México, México 15-Nov-2018 .-La falta de certeza y de certidumbre que rigen al mundo laboral actual es una de las causas por las que los jóvenes universitarios, próximos a graduarse pueden presentar cierta angustia, explica Midelvia Viveros, directora de la Facultad de Psicología de la Universidad Intercontinental (UIC).
 
“Hace muchos años los esquemas eran de estabilidad laboral, de seguridad social, había una centralización del poder que implicaba un sistema de jubilaciones y un esquema de pensiones, y se veía al entorno laboral como un esquema de protección, más paternalista”, indica.
 
“Hoy en día eso ya no sucede, un individuo tiene que generar su plan de vida y carrera no pensando en esquemas estables de por vida”.
 
Actualmente, agrega, en muchos casos esta flexibilidad laboral se traduce en que los trabajos que se consiguen sean por proyectos, y que un aparte de la población quede marginada de esos derechos patronales a los que antes se tenía acceso.
 
La doctorado en Psicoterapia Psicoanalítica explica que esta incertidumbre puede representar una amenaza importante para un joven y afectar su estado de ánimo, sobre todo, si se trata de alguien con baja autoestima y que no se ocupó de diseñar su plan de vida y carrera.
 
“Si no tienen una base emocional segura eso se vive muy amenazante, la inserción al campo laboral se va atrasando, se refuerzan los esquemas de dependencia y se va generando una prolongación de la adolescencia”, indica.
 
“A veces está sustentado en el sistema económico, porque no tienen dinero para irse a vivir solos”.
 
Aunado a un panorama laboral complicado, advierte, y al hecho de que, entre más tiempo pase y los jóvenes sigan sin un plan de vida y carrera que les permita insertarse en un esquema laboral, pueden irse deprimiendo.
 
Viveros precisa que estas conductas pueden ser hasta cierto punto normales, sobre todo en los primeros meses posteriores a que se egresa de la universidad, pero si persisten por más de un año, valdría la poema analizarlo como una cuestión patológica.
 
“Empieza la apatía, se van postergando los proyectos, no se concentran o se establecen metas poco reales”.
 
En cambio, comenta la académica, quienes desarrollaron su plan de vida y carrera cuando estudiaban, fueron tejiendo las redes para poder realizarlo y ello les permite sentirse menos ansiosos ante la incertidumbre, pues ya tienen contactos y experiencias, como intercambios, que representan recursos para ser más competitivos en el ámbito laboral.
 
A quienes detecten que experimentan una mayor angustia, que no toman acción frente a la incertidumbre y que aún no tengan claro su plan de vida, la psicoterapeuta aconseja acudir con un especialista, que pudiera tener un enfoque psicoeducativo o psicoanalítico.
 
“La idea es que los ayude, primero, a trabajar con sus miedos y sus ansiedades, porque el miedo es la antítesis de la creatividad, y si tienen miedo, están paralizados”.
 
Después, se busca que el joven diseñe su plan de vida y sus metas profesionales, para que reconozco qué herramientas tiene para alcanzarlas, cuáles debe reforzar o aprender y qué pasos seguir.