CIUDADANO DIGITAL

106

El aprendizaje electrónico.

 

Por: José Méndez

 
La constante en este momento de la historia es la CONVENIENCIA. Las empresas están dando esa característica como valor principal a las innovaciones en sus negocios. Los nuevos grandes emprendimientos basan sus soluciones en esta propiedad.
 
¿Qué fue lo realmente disruptivo de Uber o de AirBnB? Que al unir directamente al proveedor con el consumidor por medios digitales, permitieron que se prestara el servicio de manera más conveniente para el cliente.
 
De la misma manera sucede con el tema del aprendizaje y capacitación.
 
En el mundo tradicional o fuera de línea, si uno quiere capacitarse, debe acercarse a un centro donde se impartirá el curso. Únicamente lo puede hacer en las horas en que estará el capacitador presente. Si pierde un momento la atención, perdió también el contenido porque es imposible regresar en el tiempo para volver a ver al capacitador dando esa explicación.
 
Lo mismo si hay alguna parte que no nos quedó muy clara. Si existe alguna evaluación al final del curso, se deberá esperar a que se califique porque no se usa una herramienta automatizada.
 
Hoy en día, con las herramientas digitales, se puede decidir en qué momento tomar el curso. Es posible verlo varias veces porque está digitalizado y se tiene un acceso en horario amplio. La evaluación es automatizada y se puede obtener los resultados inmediatamente. En resumen, es una manera mucho más conveniente de capacitar y enseñar.
 
Por supuesto que esto no aplica en todas las disciplinas, pero si en muchas… en muchísimas.
 
Ahora bien, si se lanza al ruedo la pregunta de cuántos lectores han tomado algún tipo de curso por esta vía, seguramente pocos levantarían la mano. Porque al haber recibido una educación tradicional, no estamos acostumbrados a: aprender por esta vía, pero también a ser autónomos y autodidactas.
 
En este momento de la historia donde la velocidad de cambio es altísima, lo que se aprenda hoy es muy probable que ya no sea útil en cinco años. Y allí es donde la capacidad de aprender vía estos nuevos sistemas electrónicos y de manera independiente, será clave para mantenernos actualizados.
 
Esta necesidad de estar aprendiendo también ha dado un giro en los conceptos didácticos. Ahora se habla de conceptos como por ejemplo de la “Gamificación”, que es la introducción de aprendizajes por medio de juegos (proviene de “games” en inglés); de aprendizaje informal o de “Microlearning” que no es más que segmentar en conocimiento en pequeños videos o textos que no representan un alto volumen cognitivo para el usuario pero que al tener exposición con mucha frecuencia genera resultados.
 
Y por supuesto, todo esto bajo tecnologías que permiten el uso de teléfonos o tabletas para.