Una cita con el vino

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El público gozó, además de una oferta de productos gastronómicos diversos.

José Arrieta
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 15-Nov-2018 .-El pasado fin de semana tuvo lugar la primera edición del foro Zona Vino en las instalaciones de Grupo REFORMA. Suscriptores del diario, enófilos y amantes del buen comer se dieron cita para degustar más de 300 etiquetas y una amplia variedad de productos delicatessen.

Entre los 43 expositores hubo importadores y distribuidores, pero también vinícolas grandes y bodegas boutique, que, ante el entusiasmo de los asistentes, descorcharon decenas de botellas de sus líneas más representativas.

El vino mexicano se hizo presente con nombres de gran tradición, como L.A. Cetto y Domecq, pero también con etiquetas provenientes de pequeñas bodegas en Coahuila, Guanajuato y Querétaro.

“Me interesa mucho lo hecho en México, las propuestas del Nuevo Mundo. Me parece interesantísimo, porque tienen nuevas texturas”, señaló Lizbeth Toscana, una de los más de mil 400 asistentes.

Quienes acudieron a surtir la cava o el trineo de Santa, encontraron desde los exóticos vinos azules, de Sauvignon Blanc o Chardonnay, como el Authentic Blue, de MD Alcántara, hasta botellas a precios muy accesibles y joyitas que no se consiguen en tiendas, como Muac! y Plic Plic Plic, de la bodega mallorquina Terra de Falanis.

Uno de los mayores atractivos del foro fueron las 16 catas dirigidas por expertos en materia. Más de 30 enófilos ávidos por conocer llenaron el salón donde Georgina Estrada, vicepresidenta de la Asociación de Sommeliers Mexicanos, dirigió el análisis sensorial de las etiquetas de El Cielo.

Leopoldo Luna, embajador de Cvne, fue el guía de la aventura en copa hacia las entrañas de una de bodegas más conocidas de Rioja, y Pilar Meré, presidenta de la Asociación Mexicana de Sommeliers, llevó a los amantes del vino mexicano por los 90 años de historia de L.A. Cetto.

El público gozó, además de una oferta de productos gastronómicos diversos. Mermeladas y salsas artesanales, aceite de oliva griego, amaranto, café orgánico, quesos queretanos, embutidos y carnes frías… convirtieron el periódico en un paraíso gourmet.