Recibe Ida Vitale Premio en la FIL de Guadalajara

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Sin protocolos, Isa Vitale buscó su discurso entre su bolsa y acudió al micrófono: “Como uno suele estar muy emocionado, por si las moscas, preparé algo”, externó.

 
 
 

 

REBECA PÉREZ Y JOSÉ ARMANDO GARCÍA/AGENCIA REFORMA

GUADALAJARA, Jalisco.- Con una larga ovación a la poeta Ida Vitale (Uruguay, Montevideo, 1923), arrancó la 32 Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.
 
La poeta, que según el editor Aurelio Major desdeña la autopromoción y es ajena a los nacionalismos literarios, recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, la antesala al Premio Cervantes 2018, que recibirá en abril próximo en España.
 
Sin protocolos, la autora buscó su discurso entre su bolsa y acudió al micrófono: “Como uno suele estar muy emocionado, por si las moscas, preparé algo”, externó ante la secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, quien le entregó el galardón.
 
Durante un breve discurso, la autora uruguaya, que el 2 de noviembre cumplió 95 años de edad, expresó su gratitud por México, territorio que la acogió durante 11 años, “Yo quería escribir y esa oportunidad México me la dio generosamente”.
 
Recordó a dos figuras de las letras mexicanas, a quienes consideró sus maestros: el crítico y catedrático Huberto Batis y el Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz.
 
“Batis fue un espléndido jefe y maestro de periodistas que me acogió con infinita paciencia. Y otro gran hombre, Octavio Paz, personaje universal que con un magisterio discretísimo y acogida generosa y magistral, pero discreta, nunca afirmaba algo sin decir: ¿están de acuerdo?”.
 
“Octavio no era sólo un gran maestro, sino un ser humano generosísimo. Gracias a él ame a México”, asentó con orgullo.
 
Recordó además la labor del Fondo de Cultura Económica, casa editora que, dijo, “era la base de la biblioteca que necesitábamos como estudiantes de universidad”.
 
“Toda la base de la enseñanza de los libros que debíamos de leer, venía de México; perdón si omito otras editoriales, pero el Fondo de Cultura Económica era lo que llegaba y era la base de la biblioteca que necesitamos”, refirió.
 
Vitale y su esposo, el poeta Enrique Fierro, tuvieron que salir de Uruguay en 1974 a causa de la dictadura. Apenas hace unos meses, la autora regresó a su país, al que calificó como “su última morada”.
 
“Siento gratitud por México, que desde aquel año de 1974, fue primero generoso amparo y rápida fuente de amistades, muchas y constantes”, describió la autora de “Procura lo Imposible”.