Temen en NAIM a inundaciones.

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Parar en las obras plantas de bombeo del drenaje temporal generaría catástrofe.

AzucenA Vásquez
Una vez que se frene la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), será necesario considerar un presupuesto para el mantenimiento de lo construido, pues de no contar con él habrá inundaciones y hundimiento de pistas.
 
Aunque se paren las obras de construcción, mientras se define el destino del terreno deberán mantenerse en operación las plantas de bombeo del drenaje temporal que se hizo con el fin de evitar inundaciones en el sitio, destacó Raúl González Apaolaza, director corporativo de la Construcción Lado Tierra del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), a cargo del proyecto.
 
“Tienes que darle mantenimiento a las plantas de bombeo, tienes que tener diesel para operar los generadores, dejar preparado esto para no ocasionar una catástrofe”, advirtió. Añadió que será necesario pensar en una solución para que las pistas 2 y 3, actualmente en construcción, no se hundan, ya que en ambas hay basalto, material pesado que sirve para drenar el suelo y provocar el hundimiento acelerado del tezontle, que fue previamente instalado.
 
Pero el basalto debe retirarse una vez que cumple con esa función, advirtió. “Cuando llega al nivel de piso hay que retirarlo, lo procesas y después con eso haces arena, grava, muchos derivados y posteriormente haces el pavimento (de las mismas pistas). “Si lo dejamos ahorita se va a hundir y después si se pensaba construir estará muy difícil, porque ahí estará el basalto que se va a seguir hundiendo”, comentó.
 
De acuerdo con el GACM, en la pista 3 queda el 100 por ciento de basalto y en la 2 solamente se ha retirado el 30 por ciento. En ambas pistas todavía hay 14 millones de metros cúbicos de este material.
 
En la pista 6, también en construcción, todavía no había sido colocado el basalto. Por otra parte, González Apaolaza sostuvo que los foniles, estructuras que darían soporte el techo del edificio terminal de pasajeros, deben recibir mantenimiento, ya que de lo contrario se oxidarán.
 
Todo lo anterior implicará un costo de mantenimiento que todavía no se ha calculado, ya que mientras el Gobierno entrante no determine qué construirá ahí, habrá que resguardar y dar mantenimiento a lo que fue construido, debido a que representa un bien del País, expuso.
 
“Será un costo de mantenimiento (no contemplado todavía) porque mientras no se sepa qué se va a hacer con esto, tendrá que mantenerse en buenas condiciones”, comentó. Una vez que se defina el uso que le darán al terreno, el material tendrá que ser retirado, como parte de la remediación establecida por la ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente.