Calidez a bocados

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La naturaleza, en su infinita sabiduría, regala cada temporada los ingredientes que aportan esos nutrientes que el cuerpo necesitará.

Nayeli Estrada
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 22-Nov-2018 .-La onda gélida pudo haberte tomado por sorpresa, pero la invasión de decoraciones decembrinas en tiendas y supermercados es el primer indicador de que el frío está a la vuelta de la esquina.

Los abrigos y bufandas han salido del armario, pero es hora de llenar la despensa con ingredientes de temporada y poner sobre la mesa platillos para entrar en calor.
“La cocina invernal se estructura sobre una línea acogedora, tiene mucho que ver con el concepto de comfort food: te mantiene a gusto con guisos y platos robustos, de cocción lenta, con cierto porcentaje de grasa”, describe Víctor Morales, chef del restaurante Aitana.

Potajes, estofados y demás platos calientes que protagonizan el menú de otoño-invierno pueden acompañarse con arroces y purés, pero sobre todo, sugiere el cocinero, hay que tener en la mira los productos estacionales.

La naturaleza, en su infinita sabiduría, regala cada temporada los ingredientes que aportan esos nutrientes que el cuerpo necesitará para hacer frente a las condiciones climáticas.

“Durante el otoño los días empiezan a ser más cortos, frescos, y puede haber mucha lluvia, entonces necesitamos alimentos tibios y consistentes. Muchas de las frutas y verduras de esta temporada aportan pigmentos con acción antioxidante, que contribuyen a mantener el sistema inmunitario en buenas condiciones”, señala la Sagarpa.
Mandarinas, naranjas, manzanas, peras, tejocotes, papayas, plátanos, guayabas, fresa, tamarindo, frutos secos, berenjenas, chícharos, pimientos, coliflores, ejotes, rábanos, acelgas, alcachofas, zanahorias y jícamas son estrellas de la cosecha invernal en México.

No por ser una temporada fría, el pescado, los frutos del mar y las ensaladas pierden su lugar en el plato; sólo necesitan cierta técnica de cocción y complementarse con ingredientes y salsas que les den contundencia.

Para el toque de color, acidez y frescura, puede recurrirse a la gama cítrica, que está en pleno apogeo, o a flores de temporada, como la caléndula.
“Espinacas, acelgas y otras hojas pueden ser un gran complemento para refrescar el paladar y equilibrar la textura de los platos de invierno”, afirma Víctor.

Comfort food
De acuerdo con el texto “5 razones por las que anhelamos los alimentos reconfortantes”, del especialista Shahran Hesham, catedrático de la Universidad de Illinois, el término se aplica a alimentos densos en energía, altos en grasa y dulces, como chocolate, helado y papas fritas. Son los que dan un placer distintivo o hacen sentir mejor temporalmente.