Delinean ruta para la danza

La organización Periplo Gestión Creativa trabajó en un Programa Nacional de Danza que entregarán al Gobierno entrante.

 
 

POR: ERIKA P. BUCIO/AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Los jóvenes fueron la voz mayoritaria en la consulta hacia un Programa Nacional de Danza 2019-2024, una iniciativa que partió de la organización Periplo Gestión Creativa para recoger las problemáticas del sector.
 
Su directora, la coreógrafa Erandi Fajardo, plantea como una prioridad que el diseño e implementación de la política pública atienda la diversidad de su disciplina en México.
 
Tras sus viajes por el País, impartiendo cursos en gestión cultural, le pareció pertinente una consulta.
 
La campaña para recabar reacciones fue lanzada en Facebook con vigencia de seis semanas, entre septiembre y octubre. Recibieron 690 respuestas provenientes de creadores de 188 ciudades de País, entre bailarines, coreógrafos, maestros, investigadores, gestores, productores y funcionarios.
 
Los participantes fueron consultados sobre educación no formal, educación formal, creación, difusión, promoción, investigación, circulación, infraestructura cultural, emprendimiento cultural y danza e impacto social, y eran libres de exponer su problemática sobre cada punto.
 
En entrevista, Fajardo reporta que los jóvenes de 20 a 30 años, cuya participación fue mayoritaria en la consulta, reclaman apertura.
 
“Sienten que hay un tope para ellos en cuanto a la programación y el acceso a recursos”, expone.
 
Las respuestas señalan de forma reiterada la discrecionalidad en cuanto a recursos y programación, así como la falta de visibilidad de todos los géneros de la danza y su impacto en la distribución de los presupuestos.
 
Los consultados piden una mayor articulación entre las instituciones, por ejemplo: entre las secretarías de Educación y Cultura con respecto a temas como la formación de los niños en danza, lo que ayudaría a paliar problemáticas sociales. Así como una mayor conexión con la sociedad civil y la iniciativa privada.
 
Mencionan que el estímulo de becas resulta ya insuficiente. “El modelo (Fonca) ya quedó pequeño”, dice Fajardo.
 
El sentir general es que las becas son pocas y se otorgan a los mismos, por lo que solicitan revisar el sistema económico para añadir otros tipos de financiamiento que permitan producir no una obra sino lograr la permanencia del grupo.
 
Proponen, por ejemplo, una suerte de Efiartes estatal que vincule al Gobierno con IP para la producción.
 
Consideran como una opción una ley de mecenazgos.
 
Destacan además la importancia de la investigación y señalan la insuficiencia de centros en el País, así como la implementación de una plataforma para reformular los contenidos en las escuelas profesionales, como base para el diseño de políticas públicas y una mayor difusión del trabajo de investigación.
 
Una constante es la formación y capacitación.
 
“Necesitamos formar al sector de danza en las distintas áreas administrativas, pero también a los funcionarios, para que tengan más apertura y elementos”.
 
A partir de las problemáticas planteadas se articularon diez ejes: “Diagnóstico o investigación del sector artístico para la definición de políticas públicas”, “Estímulos, sistemas de becas y financiamiento”, “Formación, actualización y profesionalización” y “Entornos de contratación, gestión autónoma y de trabajo de artistas”.
 
Además de “Políticas y criterios de programación de espacios escénicos, circuitos y festivales”, “Desarrollo de públicos, trabajo comunitario”, “Entornos de inserción de artistas jóvenes”, “Vinculación del sector artístico con las problemáticas sociales del País”, “Legislación, transparencia y no corrupción” y “Sistemas de organización de artistas”.
 
Ejes que también serán útiles para una serie de mesas de trabajo, anticipa.
 
“Nuestra solicitud es que no se diseñe un programa nacional de danza cerrado, sino que se abra un proceso de participación ciudadana, ya sea por Estado o región”, expresa Fajardo.
 
Los resultados de la consulta, ya sistematizada, serán entregados esta semana al equipo entrante de la Secretaría de Cultura, con el que ya establecieron contacto a través de Lucina Jiménez, a cargo del diagnóstico general de las estructuras culturales.
 
“Les estamos entregando un insumo valioso, una respuesta ciudadana que debería ser aprovechada”, asevera la coreógrafa.