De banquero turco a contrabandista

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Apel Celik se dedicó al contrabando de joyas en Benito Juárez y Solidaridad.

ALEJANDRO CASTRO

CANCÚN, Q.ROO.- De banquero en Turquía pasó a ser un contrabandista de joyas en Quintana Roo. Su nombre es Apel Celik, quien cuenta con una orden de búsqueda y captura por la Procuraduría General de la República, misma que fue reactivada recientemente, después de un periodo de inactividad, según informó el diario Reforma.
La PGR lo busca por el presunto tráfico ilegal de diamantes y otras piedras preciosas a México, que vendía en Playa del Carmen y Cancún a través de sus joyerías.

Apel Celik es un empresario nacido en Turquía que huyó de ese país para evadir la justicia, por un supuesto fraude multimillonario.
De acuerdo con los portales Milliyet y Arsiv Sabahel, de Turquía, Celik fue accionista principal del Banco de Inversión y Turismo de Turquía, mismo que fue cerrado en la crisis de 1994, por mala administración y préstamos irregulares.

Después de la intervención y liquidación del banco, el Fondo de Garantía de Depósitos de Ahorro, (SDIF, por sus siglas en turco) le atribuyó un desfalco de 59 millones 977 mil 238 liras, equivalentes a casi 300 millones de pesos.

Ello, luego de que el organismo pagó a los cuentahabientes los seguros correspondientes, pero esa cantidad no pudo ser cobrada a los accionistas del banco.
Al intentar confiscar sus bienes, estos no fueron localizados. El SDIF rastreó un edificio que se construía en Cagaloglu, Estambul, por la inmobiliaria Lapis Holding, según informó el portal electrónico Turkiye Turizm.

Apel Celik fue condenado junto con su esposa a 3 años con seis meses de prisión, acusado de quiebra fraudulenta de la institución bancaria, incluso el caso llegó a la Corte Suprema de Apelaciones.

Al salir de prisión, el empresario se trasladó a México, en 2006, y se instaló en la zona norte de Quintana Roo.

De 2006 a 2009 constituyó las empresas Lapis Diamante, Inmobiliaria Principio Maya y Sondik Maya, de acuerdo con el Registro Público del Comercio.

Fue a través de la empresa Lapis Diamante que Apel Cenik comenzó a ingresar diamantes al país que no declaró ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT). Al ser descubierto, la PGR inició una investigación en su contra por los delitos de contrabando y defraudación fiscal.

En 2016 un juez ordenó su aprehensión, pero el empresario interpuso un amparo para no ser arrestado por adeudos con el fisco mexicano, estimados en un millón 458 mil pesos, según publicó el diario Reforma.

Actualmente, la PGR tiene bajo resguardo casi 5 mil diamantes y piedras preciosas valuadas en más de 185 millones de pesos, embargados de las joyerías de Lapis Jewerly Factory, Inmobiliaria Principio Maya, Jewerly Factory, Lapis Jewerly, Lapis y Lapis Jewerly Center, ubicadas en Cancún y Playa del Carmen.