Es Félguerez hombre con espíritu creativo

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El artista recibió un reconocimiento por sus 90 años con la presentación de un libro, la serie televisiva Los Grandes de Bellas Artes y la restauración de la escultura El barco México 68.

 
 

POR: STAFF/LUCES DEL SIGLO

CIUDAD DE MÉXICO.- El pintor y escultor mexicano Manuel Felguérez (Zacatecas, 1928) recibió ayer un reconocimiento por parte de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el Museo de Arte Moderno (MAM), mediante la presentación del libro Manuel Felguérez, obra pública, además de dar a conocer la serie Los Grandes de Bellas Artes y la reinauguración de la escultura restaurada El barco México 68.
 
Tenemos mucho que agradecerle a Manuel Felguérez —dijo María Cristina García Cepeda—, su espíritu creativo, la búsqueda de un lenguaje artístico que nos ha dado obras que son referencia del arte en México, su amistad y pasión, su incondicional apoyo a los programas culturales de todo país, su generosidad.
 
En el marco de la reinauguración de la escultura El barco, la titular de Cultura extendió un reconocimiento al Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam), a sus técnicos y profesionales que junto con el Manuel Felguérez llevaron a cabo la restauración y al apoyo de la Fundación Alfredo Harp Helú.
 
Sobre el libro Manuel Felguérez, obra Pública, García Cepeda consideró que se trata de un testimonio fundamental porque además de ser un gran creador, es inspiración para las nuevas generaciones.
 
Agregó que “es muy importante que se presenten documentos como éste porque hay muchas obras que ya no existen por diversas circunstancias, pero ahí está plasmada la grandeza de su obra pública”.
 
Siempre he pensado que Manuel Felguérez –ahondó García Cepeda– es un alquimista de la imagen, un creador sin límites, que encuentra en su mirada la fuente de imaginación para contarnos e inventar la realidad.
 
Al referirse a la escultura restaurada refirió: “la pieza que hoy entregamos al público del Museo de Arte Moderno, El barco, es la mejor metáfora de la búsqueda estética de su vida: un barco que perdura en el tiempo, una nave en viaje permanente”.