NIDO DE VÍBORAS

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ESPEREMOS QUE en el caso de Mara las cosas funcionen mejor para que al menos los nietos de quienes vivimos en Cancún ya no deban tanto…

 
 

POR:ALBERTO CHUC/LUCES DEL SIGLO

NO HAY plazo que no se cumpla: mañana Andrés Manuel López Obrador asumirá como presidente de México.
 
EL HECHO reviste importancia por las más variadas razones, desde las anecdóticas (por ser el primer mandatario de izquierda del país) hasta las de verdad relevantes (su giro social y económico ya ha comenzado a tener consecuencias desde antes de tomar posesión, como lo muestra la cancelación del nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México).
 
LAS EXPECTATIVAS son altas y los pronósticos inciertos, pero algunas líneas pueden anticiparse, como el inevitable bajón de popularidad que habrá de tener en algún momento y los cambios de gabinete que todos los presidentes hacen en el primer tercio de sus mandatos.
 
¿QUÉ ESPERAR de la República Amorosa? Pues todo y nada; porque la tarea es enorme para que la realice un solo hombre por muchas ganas que tenga; en todo caso, lo que como mexicanos debemos hacer es aprovechar el impulso inherente a todos los comienzos para empujar el carro hacia adelante, aunque no faltarán los que tiren hacia atrás.
 
QUIZÁ SEA ese el mayor obstáculo: funcionar juntos como país, ya que si algo nos caracteriza es que nos unimos sólo cuando juega la selección de futbol o cuando hay que gritar ¡viva México! El resto de las ocasiones nos dividimos entre chairos y fifís, norteños y gente del sur, blancos e indios, mirreyes y Godínez, capitalinos y provincianos, y una larga lista de categorías que utilizamos contra nosotros mismos.
 
EL NUEVO capítulo que comienza mañana con la toma de protesta de Andréj Manuel es uno muy esperado, por fans y detractores, pero sólo será eso, un capítulo más. Somos nosotros, los mexicanos, los que hacemos de este país lo que es y lo que será. Apliquémonos.
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AHORA QUE Mara Lezama anda viendo renegociar la chica deudota del municipio, por la que cada cancunense que nace trae un pagaré bajo el brazo en vez de una torta, conviene recordar que no es el único débito que tenemos, ya que como quintanarroenses también le debemos nueve mil 791 pesos con 80 centavos a quién sabe quién.
 
¿CÓMO? PUES así como lo oye: aparte de la tarjeta bancaria, la tanda, la luz, la renta y el plan del celular, su quincena también está comprometida para pagar el mal manejo financiero que nos heredaron Félix González Canto y Betito Borge, quienes entre sus logros como gobernadores pueden presumir de haber colocado a Quintana Roo en el Top Five de los estados con la mayor deuda per cápita del país.
 
SEMEJANTE HONOR no fue fácil de obtener, pues requirió de doce largos años de paciente dedicación para elevar la deuda de unos mil 300 millones de pesos con Félix a cerca de 20 mil millones con Betito.
 
Y PARA que no se diga que en Quintana Roo somos individualistas, hay que reconocer que ambos tuvieron bastante ayuda de un esforzado grupo de colaboradores, sin cuyo apoyo no se habría logrado colocar al estado en sitio tan alto de la vergüenza nacional.
 
ESPEREMOS QUE en el caso de Mara las cosas funcionen mejor para que al menos los nietos de quienes vivimos en Cancún ya no deban tanto…