CIUDADANO DIGITAL

¿Cuánto tiempo es lo correcto? ¿Y si esa es la pregunta incorrecta?

 

Por: José Méndez

Por momentos me llego a sentir agobiado por tanta información y tanto tiempo frente a una pantalla.
 
Pediatras, psicólogos, educadores, etc… advierten de las consecuencias negativas por estar interactuando y recibiendo una constante estimulación de los dispositivos móviles. Las críticas se enfocan en los más chicos, pero los efectos también se ven en los mayores.
 
Cada vez más, se nos complica o se nos hace más dificultoso generar procesos mentales. Básicamente, estamos acostumbrándonos a pensar menos.
 
La tecnología nos ha puesto todo tan a la mano, que lo más fácil es buscar algo en internet y tomarlo como la verdad. En vez de razonar y generar una posición propia.
 
¿Pero esto es realmente culpa de la tecnología o culpa del usuario?
 
Me refiero a que los dispositivos móviles nos han ayudado a generar comunidades más fuertes e interconectadas. Sin embargo, también a destruir relaciones por volverse un muro interpersonal.
 
Los autores Daniel Goleman y Peter Senge escribieron: Triple focus: un nuevo acercamiento a la educación. En este libro presentan el concepto de que debemos cultivar tres habilidades para poder sobrevivir este fenómeno.
 
La «autoconciencia» o el enfoque en uno mismo, la «empatía» o la comprensión de las otras personas, y el «pensamiento sistémico» o la comprensión del mundo que nos rodea.
 
Aunque el libro está enfocado a un campo más amplio como el del aprendizaje emocional, también podemos usar este concepto para definir tiempo de calidad en internet.
 
Autoconciencia: El enfoque está en que nosotros controlemos nuestros aparatos y no que sea al revés. Por medio del autocontrol, podemos enfocarnos en utilizarlos de una manera constructiva bloqueando las estimulaciones que nos distraen, y permitiendo al cerebro a que procese el contexto.
 
Empatía: El uso de la tecnología tiende a hipnotizarnos y encerrarnos. Somos seres sociales que vivimos rodeados de personas. El usar tecnología para encerrarnos no construye, pero usar tecnología de manera empática, y reconociendo que nos permite entender mejor la sociedad, construye. En la casa, el restringir los dispositivos por horarios, da el mensaje equivocado. El enfocar a contenidos de calidad y a hacer entender qué es un contenido de calidad, hará que se mejore el uso que se le da a la tecnología.
 
Pensamiento sistémico: se refiere a darle contexto a los dos puntos anteriores. Ya eres consciente de cómo debes usar la tecnología, la utilizarás para construir en el entorno social, este tercer punto busca que entendamos los contextos en que se da la información, así como en el que estamos.
 
En esta medida, la conversación se transforma. Ya no es una cuestión de tiempo sino de para qué usamos la tecnología.