Reestructura de deuda huele a corrupción: Greg

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Es una deuda histórica que se tiene para con el municipio”, resaltó.

 
 
 

POR: ALEJANDRO CASTRO

CANCÚN, Q.ROO.- El ex alcalde de Benito Juárez, Gregorio Sánchez Martínez, calificó el refinanciamiento de la deuda pública del municipio como un acto de corrupción, dice, por lo que costará a los benitojuarenses este proceso.

 

“Esta reestructura huele a corrupción: se le está pagando 20 millones de pesos a una empresa por una reestructura que yo con gusto la hago gratis”, subrayó.

 

Esto con referencia a la probable contratación de una consultora externa que lleve a cabo el proceso de refinanciamiento. Hasta el momento se tiene previsto que sea la compañía LAR, que se presenta como una prestadora de servicios de inteligencia económica y financiera, la que lleve a cabo dicho procedimiento.

 

“Aquí lo que queremos es bajar, que se licite públicamente y si hay algún banco o una financiera que dé una tasa de interés menor, pues que se haga eso. Lo de la reestructura es una jalada para revolver el agua y hacer negocios con la empresa de alguien. ¿Qué tiene que hacer la empresa?, nada”, aseveró.

 

El ex mandatario se ofreció para él mismo hacer la “dichosa reestructura”, dijo, sin cobrar un solo peso. “Por supuesto que esto es un negocio de alguien”, reiteró.

 

Al ser cuestionado sobre el incremento de la deuda durante su mandato, Greg Sánchez sostuvo que esto ocurrió por dos cuestiones: la recuperación de playas y la pavimentación de distintas regiones de la ciudad.

 

Sobre lo último, acusó que los 230 millones de pesos solicitados como préstamo en su gestión fueron “desaparecidos” en administraciones posteriores de Jaime Hernández, Latifa Muza y Julián Ricalde.

 

“Ese dinero entró cuando yo ya no era presidente. Entre los tres se echaron la bolita y lo desaparecieron”, dijo.

 

“Según tengo entendido, ese dinero fue a parar a las campañas, tanto de Roberto Borge como de Julián Ricalde”, añadió.

 

Aseguró que en ese presunto desvío hubo complicidad por parte de la Cámara de Diputados y la Auditoría Superior del Estado de Quintana Roo, durante el gobierno de Félix González Canto.

 

“No se hizo ninguna auditoría para revisar dónde quedó ese dinero. Es una deuda histórica que se tiene para con el municipio”, resaltó.