Cuestionan narco narrativa

Oswaldo Zavala visitó la Ciudad durante la Feria Internacional del Libro.

 
 
 

POR: REBECA PÉREZ VEGA/AGENCIA REFORMA

GUADALAJARA, JAL.- La narrativa, el lenguaje y el imaginario sobre el tráfico de drogas en México ha sido impuesto por el Estado. Los cárteles no existen, pero sí la venta de sustancias ilegales controlada por instituciones oficiales, advierte el periodista y académico Oswaldo Zavala (Ciudad Juárez, 1975).
 
El autor -que ha realizado estudios de posgrado en la Universidad de Texas y en la Universidad Sorbona Nueva- trae el libro Los Cárteles no Existen. Narcotráfico y Cultura en México (Malpaso Ediciones, 2018).
 
“Todo Estado moderno debe tener siempre un enemigo doméstico y exterior, pero más allá de esos antagonismos que crean los propios Estados es importante ver que hay unos usos políticos muy específicos sobre la aparición de estos supuestos cárteles y tráfico de drogas.
 
“Al construir un espacio de criminalidad casi cualquier cosa que pase en el País se puede culpar a los narcotraficantes; si tienes un Estado violento y asesino como el nuestro, en la mayoría de los casos la culpa será de los cárteles”, expresa el autor.
 
En este título, que le llevó varios años de investigación y reflexión, explica que todo lo que se conoce sobre el narcotráfico en México es más bien un mito construido por los gobiernos de México y Estados Unidos como una justificación a la violencia cotidiana y a la explotación de recursos naturales de forma desmesurada.
 
“Me llamaba la atención que hubiera un consenso en la manera en que muchos periodistas se refieren al mundo del tráfico de drogas, en cárteles, sicarios, levantones, son términos que repetimos constantemente, me di cuenta que mucho de ese discurso en realidad provenía de instituciones oficiales.
 
“El primer argumento del libro es mostrar cómo en casi todo lo que pensamos, decimos e incluso imaginamos sobre el narcotráfico proviene de fuentes oficiales, que el trabajo de reporteros que estaban haciendo una labor crítica en realidad termina contribuyendo a la propia agenda del Estado”, relata el colaborador de diversos medios nacionales.
 
Zavala compara que la narrativa del narco en los 70 era casi inexistente, que incluso los narcocorridos que hacían alusión a ese mundo expresaban que la violencia provenía más bien de una traición amorosa, pero que una década después los términos ya reflejaban una escalada de violencia, hasta que hace un par de sexenios se justificó la lucha contra el narco, que en 12 años ha dejado ya más de 250 mil muertes, calcula.
 
“A la par de la militarización hemos visto la apertura energética, hay una enorme coincidencia, que es más bien una estrategia deliberada en la que muchas de estas zonas han sido militarizadas como Tamaulipas, Chihuahua, Guerrero.
 
“En realidad son zonas en donde también hay un proceso de extracción de recursos naturales, esa es la verdadera disputa que genera violencia en el País”, reflexiona el autor de Volver a la Modernidad: Genealogías de la Literatura Mexicana de Fin de Siglo.