Aplaza May voto ante derrota clara

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Descarta ofrecer fecha alternativa; promete renegociar el pacto con la UE.

Staff Reforma

LONDRES.- Theresa May agachó la cabeza y decidió ganar tiempo y salvar, de momento, su futuro político. La Primera Ministra retiró ayer del orden del día el acuerdo del Brexit alcanzado con la Unión Europea (UE), cuya votación estaba prevista para hoy, ante una más que segura derrota.

“Si hubiéramos seguido adelante habría sido rechazado por un margen significativo”, reconoció la Premier. La balanza, definitivamente, no estaba de su lado: el laborismo iba a votar en contra, también los unionistas norirlandeses, los nacionalistas escoceses, y hasta 80 diputados euroescépticos y proeuropeos del Partido Conservador.

Por el momento, May no ha ofrecido fecha alternativa para una nueva votación pero se comprometió a hablar con los líderes europeos para renegociar el punto más conflictivo, el llamado “backstop” o salvaguarda irlandesa. Además, muchos parlamentarios recelan de la idea de que Reino Unido se mantenga de modo indefinido en la unión aduanera cuando concluya el periodo de transición a fianales de de 2020.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció la convocatoria de una cumbre de los 27 para este jueves pero advirtió de que el pacto al que llegó con la Primera Ministra es el único que vale. “No renegociaremos el acuerdo, ni siquiera la salvaguarda (para Irlanda), pero estamos listos para discutir cómo facilitar al Reino Unido su ratificación”, tuiteó Tusk.

La tesis oficial en Bruselas sigue siendo que los términos están cerrados, pero se mostraron dispuestos a escuchar, al menos, las demandas de Reino Unido. Por otro lado, la Primera Ministra se mantuvo firme en contra de la idea de un segundo referendo, a pesar de las voces que lo reclaman, y alertó de los peligros si el pacto no se ratifica antes del 29 de marzo de 2019, la fecha prevista para la consumación del Brexit.

“Si somos capaces de dar un paso atrás, esta Cámara se enfrenta a una cuestión fundamental: ¿Queremos dar a la ciudadanía británica el Brexit que votaron?”, preguntó May. “¡Nooo!”, gritaban en medio de sus risotadas muchos parlamentarios, sobre todo los nacionalistas escoceses.

“Creo que la respuesta es que sí. Y entonces debemos preguntarnos si estamos preparados para comprometernos. Porque no habrá un Brexit que dure y tenga éxito si ambas partes de este debate no ofrecen algún compromiso”, aseguró la Premier.

El Partido Laborista, al que muchos en sus propias filas animan a presentar ya una moción de censura, no parecía dispuesto a ofrecer ese compromiso. “Si nos trae de Bruselas este mismo acuerdo chapucero, ya sea la semana que viene o en enero próximo, seguirá teniendo los mismos errores fundamentales”, dijo el líder de la Oposición, Jeremy Corbyn.

“Su acuerdo es malo para la economía, malo para Reino Unido y malo para la democracia. Y si no es capaz de traer algo mejor, debería hacerse a un lado”, remató.