Vive la Navidad a la alemana

Cada esquina del mercado está decorada y en cada rincón hay esferas.

Mauricio Hernández Cervantes
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 08-Dec-2018 .-Para las Navidades no hay como pasarla en Bonn. A finales de noviembre el centro de la ciudad, las calles que rodean a la catedral románica y la Münsterplatz (plaza dedicada a Beethoven con una imponente estatua de bronce) se transforman en un espectáculo de luces y vida gracias al evento más esperado del año, además de los carnavales de febrero: el mercado de Navidad.

Las decenas de puestos donde los productos tradicionales engalanan la Navidad germana y hacen de la experiencia algo único para viajeros de todo el mundo.
Los alemanes tienen una innegable devoción por la cerveza, y la elaboran celosamente con métodos centenarios, pero en este mercado la bebida estrella es el glühwein (vino caliente). Son muchos los puestos que ofrecen este vino dulce, parecido al ponche, elaborado con vino tinto, frutas, canela, y ron (o cualquier destilado), y es gracias a ello que la ciudad se convierte en una gran kermés.

La Navidad, en la que fuera la capital de la Alemania Occidental, es sinónimo de tradición y fiesta. Sus calles se inundan con el aroma a pino de los árboles navideños y coronas, a manzanas cocidas y a las delicias típicas de la zona como el codillo o las tortitas fritas de papa. Mientras que las parrillas que ofrecen salchichas (la bratwurst es la más popular en la Renania del Norte) y hamburguesas asadas no dan abasto.

Pero en esta festividad popular no sólo se encuentra lo mejor de las costumbres locales, sino que también hay puestos que ofrecen las típicas crepas francesas, sándwiches de bacalao noruego a las brasas, el fish and chips inglés, chocolate belga, entre otros platillos típicos de otros países, así como kebabs, shawarmas, gyros y demás delicias mediterráneas y de oriente medio. Porque, como dicen los que ahí viven, “aquí todo el mundo es bienvenido”.

Cada esquina del mercado está decorada y en cada rincón hay esferas, un Santa Claus, un muñeco de nieve o un reno. Y para los amantes de esta temporada nunca faltan los puestos con figurillas y artesanía local, como las cestas y los famosos cascanueces. Así como tampoco una pista de patinaje y una rueda de la fortuna para quienes asisten en plan familiar.

Por otra parte, a tan sólo 6 kilómetros (en un viaje de 25 minutos) está Colonia, la gran ciudad de la región (y considerada como una las más atractivas y vivas en Alemania) y donde también los mercados de navidad atraen a miles de visitantes cada año durante esta temporada. Sin duda, otra de las visitas obligadas. Incluso hay un mercado dedicado al heno: uno de los elementos indispensables para el nacimiento.

Una ilustre cervecería de Bonn, que data de 1389 y que se encuentra a un costado del icónico y antiguo Ayuntamiento, tiene un peculiar lema: “donde bailaba Beethoven”. Al parecer, el ilustre compositor de la famosa ‘Novena Sinfonía’ también apreciaba bastante el ambiente festivo de su ciudad natal, al igual que hoy en día lo siguen haciendo los bonnenses.

Bonn es una ciudad pequeña. Pero en ella conviven armónicamente aires de gran ciudad y de pueblecito folklórico, y eso la hace muy atractiva para disfrutar de una típica Navidad alemana. Donde los aires festivos que llegan con su mercado navideño hacen bailar y disfrutar a todos, como, al parecer, también lo hacía el mismísimo Beethoven.

 

 

TABLA
Para saber
– Después de la Segunda Guerra Mundial, Bonn fue la capital de Alemania Occidental desde 1949 hasta 1990.
– En la localidad vecina de Siegburg se celebra un mercadillo navideño, pero que recrea los mercados medievales. Ahí lo importante es ir disfrazado y disfrutar como persona del medievo.
– Los locales están muy orgullosos de tener en su ciudad a la primera fábrica de Haribo: empresa de golosinas, famosa por los ositos de goma.
– La universidad de Bonn es muy prestigiosa y la vida de la ciudad es muy joven por tantos universitarios que viven ahí.
– Es una de las ciudades alemanas con más restaurantes internacionales.
– Finales de noviembre y principios de diciembre es una buena época para viajar a Alemania, ya que al ser temporada baja, los precios de los vuelos son más baratos.
– Es importante ir bien abrigado. Preferentemente con ropa térmica y alguna chamarra impermeable y que proteja del viento.

Guía práctica
CÓMO LLEGAR
Lufthansa tiene un vuelo diario sin escalas desde la CDMX hasta Frankfurt.
El tren rápido ICE entre Frankfurt y Colonia tarda 50 minutos, y cuesta entre 50 y 100 euros (dependiendo de la antelación de la compra. Y algunos boletos de avión ya incluyen este servicio en el precio).
Hay trenes constantes entre Colonia y Bonn (6 kilómetros entre ambas) durante el día, y el trayecto cuesta 7 euros.

DÓNDE DORMIR
Airbnb es una estupenda opción, porque en Alemania suele haber buena oferta de inmuebles en muy buen estado.
Hotel Marriot de Bonn y el Ameron Hotel Königshof son dos opciones céntricas y con precios (en temporada baja) de entre 70 y 100 euros la noche. Intercity Hotel y el Hilton son también buenas opciones
Para los viajeros más jóvenes, los albergues y hostales son una opción muy buena como el Hostel 45, BaseCamp (las habitaciones son pequeñas caravanas de remolque), y el Max Hostel.

TOMA EN CUENTA
Además de la Navidad, en Bonn no te puedes perder:
* Bonn es la ciudad natal de Beethoven y el recorrido a su antigua casa y museo es imperdible.
* La Heerstraße es una calle considerada como uno de los túneles más bonitos del mundo, gracias a los árboles de cerezo que en primavera logran un color rosado.

* El palacio de Popperlsdorf es un antiguo palacete barroco, con amplios jardines en uno de los barrios más elegantes de la ciudad. Su jardín botánico pertenece a la Universidad y se puede visitar gratis.

MÁS INFORMACIÓN
www.lufthansa.com/mx/es/homepage
www.bonn.de