Simplicidad en armonía

Los arquitectos decidieron añadir una plataforma que separa y equilibra visualmente la altura del lugar.

Nayla V. Magaña
Agencia Reforma
CIUDAD DE MÉXICO 02-Dec-2018 .-En el barrio de El Cabañal, en Valencia, España, el despacho amBau Taller d’Arquitectes, en colaboración con el arquitecto Santiago García, renovó una vivienda que, debido a la profundidad del terreno, solía tener un programa dividido y no del todo cohesionado.

“La vivienda ocupa la planta superior de la antigua edificación a la que se accedía a través de una estrecha escalera. En esta nueva etapa y debido a que sólo se necesitaba una habitación y una terraza, el espacio se planteó como un loft sin particiones, donde sólo se aisló el baño”, confesó Sergio Fernández, miembro de la firma de arquitectura.

El resultado final es una vivienda de 73 metros cuadrados con áreas que dialogan y se funden en una sola atmósfera gracias a que todos los espacios son abiertos.

En esta residencia, aun cuando no hay muros divisorios que enmarquen las zonas públicas y privadas, a modo de división, los arquitectos decidieron añadir una plataforma que separa y equilibra visualmente la altura del lugar.
“Esa subestructura de madera conservada se convierte en el límite del espacio del altillo que es el dormitorio, a la vez que se utiliza como parte del diseño de la nueva barandilla de vidrio”, explicó Fernández.

En palabras del artífice, en el diseño interior se potenció el uso de elementos originales, restaurándolos y combinándolos con otros de líneas modernas.

Rescate de gran valor
Reinterpretar los interiores de esta antigua casa fue la intención de los artífices para que fuera posible conservar aquellos elementos que aportaban un valor trascendental y se eliminaran aquellos que no lo hacían, para que el pasado y el futuro de la vivienda dialogaran serenamente.
“Para poner en valor la envolvente, en las fachadas se dejó a la vista el ladrillo macizo original y los dinteles de los huecos. Toda la cubierta de entrevigado de madera se limpió y restauró”, detalló el arquitecto.

“Asimismo, la antigua línea de falso techo se dibuja en el espacio a través de diferentes recursos: unos ligeros cambios volumétricos que mantienen y delimitan hasta la altura correspondiente el revestimiento de yeso de los pilares medianeros y que conservan los dos travesaños que lo sostenían en la parte intermedia”.

En vista de que en el reacomodo del lugar se proyectó dar mayor luminosidad al interior, además de restaurar y pintar en blanco las antiguas carpinterías, el pequeño patio se convirtió en un lucernario que le da vida al corazón de la casa y la terraza.