Sobrevive May desafío interno

Retiene liderazgo de su partido; comunica su no reelección.

Staff Reforma

LONDRES.- Theresa May se apuntó ayer un tanto al sobrevivir a una moción de censura de su propio partido, que la habría orillado a dimitir, pero el desafío para conseguir el apoyo a su plan del Brexit sigue amenazando su liderazgo.

La Primera Ministra británica consiguió ayer los apoyos suficientes, 200 frente a 117, de los diputados conservadores para derrotar la moción presentada por 48 parlamentarios euroescépticos. “Un cambio de liderazgo en el Partido Conservador en estos momentos pondría en riesgo el futuro del país y crearía incertidumbre cuando menos podemos permitírnoslo”, dijo la Premier antes de la votación.

A pesar de las crecientes críticas por retrasar la votación del Brexit en la Cámara de los Comunes y de la declaración de desacato por no entregar el informe legal del acuerdo al que llegó con la Unión Europea, May supo jugar bien sus cartas. Entre sus adversarios no hay consenso sobre quién podría sustituirla ni un plan alternativo creíble para salir del Bloque antes del 29 de marzo y, además, ningún conservador quiere correr el riesgo de ver cómo el Partido Laborista se hace con el poder y negocia con la U, de acuerdo con El País.

Sin embargo, May aún guardaba una sorpresa para convencer a los indecisos. La Primera Ministra anunció su intención de no ser la candidata del partido en las próximas elecciones, previstas para 2022.

Un modo de dejar claro a los más escépticos que no pensaba aferrarse al cargo. Desde ese momento, una ola creciente de solidaridad con la Premier se fue apropiando del debate político.

Todos sus Ministros y muchos altos cargos le expresaron su apoyo, incluidos los más antieuropeos. “Nadie está en mejores condiciones para asegurar que se cumpla la decisión del pueblo británico de abandonar la UE”, proclamó el Ministro de Medio Ambiente, Michael Gove.

“Siempre ha hecho lo que pensaba que era lo mejor para el interés nacional”, afirmó la Ministra de Desarrollo Internacional, Penny Mordaunt. Los artífices del motín expresaban su rabia a medida que se desinflaba el motín.

“El plan del Brexit de May acabará con este Gobierno si sigue adelante. El partido no lo tolerará. Por el interés nacional, la Primera Ministra debe marcharse”, proclamó el ultracatólico Jacob ReesMogg, líder del Grupo de Investigaciones Europeas.

La Premier logró superar finalmente el obstáculo, pero nada ha cambiado. Sigue sin tener el respaldo suficiente para su plan del Brexit y ni siquiera hay fecha planeada para la votación.

Por otro lado, que haya superado la moción de su partido no la hace inmune a que la Oposición, muy crítica al acuerdo con la UE, presente una nueva iniciativa contra el liderazgo de la Primera Ministra británica.