Rompe estereotipos Carmina Burana

Cerca de tres mil personas llegaron ayer a la que fuera la residencia oficial de Los Pinos para disfrutar del espectáculo que comenzó a las 4:00 p.m.

 
 
 
 
GABRIELA TORRES ORTEGA
CIUDAD DE MÉXICO.- El pasado fin de semana miles de personas en la Ciudad de México pudieron disfrutar gratis y en vivo de una de las interpretaciones de cantata más destacadas del siglo XX, Carmina Burana.
 
El sábado, cientos de personas acudieron a las instalaciones del Centro Nacional de las Artes (Cenart) para escuchar a la Orquesta de Carlos Chávez, que esta ocasión está compuesta por 120 músicos y un coro de 150 voces.
 
Por otro lado, el domingo, cerca de tres mil personas, llegaron a la que fuera la residencia oficial de Los Pinos para disfrutar del espectáculo que comenzó a las 4:00 p.m. Recordemos que desde hace unas semanas, estas instalaciones buscan posicionarse como un complejo cultural que acerque a grandes y chicos a la diversidad cultural que existe en nuestro país.
 
Para este concierto, se utilizó el Jardín del Helipuerto Presidencial, el mismo espacio en el que el  jueves de la semana pasada se proyectó la cinta “Roma”, del director mexicano Alfonso Cuarón, igualmente sin costo para los asistentes.
 
Dicho por expertos, este tipo de eventos quieren transformar el espacio de Los Pinos en una gran sala de conciertos al aire libre.
 
Sin lugar a dudas, la pieza medieval de Carmina Burana sorprendió al público, pues escucharon a los artistas de forma distinta que como ocurre en un foro tradicional.
 
Carmina Burana es una cantata que fue compuesta por Carl Orff entre 1935 y 1936, para la cual tomó como punto de partida algunos poemas medievales.
 
Se estrenó el 8 de junio de 1937 en la Alte Oper de Fráncfort del Meno y en aquella ocasión estuvo dirigida por el director de escena suizo Oskar Wälterlin.
 
A pesar de que se trata de una cantata escénica con pasajes irreverentes y en ciertos momentos se entretejen temas eróticos, dicha puesta en escena es apta para toda la familia y, sin duda alguna, un espectáculo que merece la pena ir a ver.