Suicidio, un mal ‘navideño’

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De los suicidios totales del país, Quintana Roo ocupa el séptimo lugar a nivel nacional.

GABRIELA TORRES ORTEGA

CANCÚN, Q. ROO.- De acuerdo con el estudio “Estadísticas a propósito del día mundial para la prevención del suicidio”, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicado en septiembre de 2018, en el año 2016 en México ocurrieron 6 mil 291 muertes por lesiones autoinflingidas intencionalmente (suicidios), lo que representa una tasa de 5.1 por cada 100 mil habitantes.

Dicho estudio expone que ocho de cada diez suicidios que ocurrieron durante el año 2016, fueron cometidos por un hombre, es decir 5 mil 116; y el riesgo en comparación con las mujeres, se cuatriplica.

De los suicidios totales del país, Quintana Roo ocupa el séptimo lugar a nivel nacional, con 7.7 suicidios por cada 100 mil habitantes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la depresión como “un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”.

Incluso, si este padecimiento se vuelve crónico o recurrente, dificulta el desempeño en el trabajo y la capacidad para afrontar la vida diaria y, en su forma más grave, puede conducir al suicidio.

Expertos aseguran que de algunos años a la fecha, en los meses de diciembre y enero el suicidio ha disminuido en un pequeño porcentaje a nivel mundial, sin embargo, también es un factor para que algunas personas sufran depresión; y, entre algunas causas, figuran la melancolía, la soledad, los problemas económicos y las enfermedades.

La “Depresión Blanca” (también llamada “blues de Navidad” o “Trastorno Afectivo de Invierno”), es un síntoma que se caracteriza por una baja en el estado anímico de la persona durante el periodo de fin de año, y aunque puede superarse unos días o semanas después del año nuevo, si este estado anímico se prolonga y no se atiende con un especialista, puede convertirse en depresión severa.

La psicóloga Tania Preciado Guerra aconseja “alterar lo menos posible nuestros hábitos, es decir, en la medida de lo posible, seguir practicando deporte, evitar exceso de comidas y planificar los gastos que se realizarán para no sobrepasar el estrés post navideño”.

Si bien es cierto que en la época de Navidad muchos pueden sentir melancolía por seres queridos que ya no están o que están lejos, por la recapitulación que se hace de los logros o fracasos del año o por la inestabilidad emocional con la pareja, entre otros aspectos, bien valdría la pena enfocar los pensamientos en los objetivos logrados este año, por insignificantes que puedan parecer.

César Flores, coach y experto en psicología positiva, explica que pensar en lo bueno (o positivo) que se haya logrado en el año, contribuye a que la persona se haga consciente de las cosas positivas que pueden lograrse y superarse, incluso en tiempos de adversidad.