Asume Presidencia con ‘Brasil primero’

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Estrena mandato exhibiendo alianza con Donald Trump ante un país dividido.

REFORMA / STAFF

BRASILIA.- El militar retirado Jair Bolsonaro se convirtió ayer en el primer Mandatario ultraderechista de Brasil desde el fin de la dictadura, hace tres décadas.

Con palabras similares a las de su homólogo estadounidense, Donald Trump, prometió “restablecer el orden” en el gigante sudamericano. “Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos”, afirmó, de acuerdo com el diario El País, ante decenas de miles de sus seguidores.

En su discurso inaugural, Bolsonaro, de 63 años, dejó a un lado su habitual criminalización del ausente Partido de los Trabajadores (PT), del encarcelado ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, para convocar a los diputados a unirse en “la misión de reconstruir la patria liberándola del crimen, la corrupción, la sumisión ideológica y la irresponsabilidad económica”.

A diferencia de todos sus antecesores, que dedicaron cerca de una hora al primer discurso tras jurar en el Congreso, a Bolsonaro le bastaron solamente 10 minutos para delinear las claves del Gobierno que ejercerá hasta el 1 de enero de 2023.

“(Este es) el comienzo de la liberación de Brasil del socialismo, la corrección política y el Estado sobredimensionado”, sostuvo en su discurso al país, el segundo del día, tras recibir la banda presidencial.

El Mandatario, un nostálgico de la dictadura militar, quebró el protocolo y le dio la palabra a su esposa, Michelle, quien se dirigió a los brasileños con el lenguaje de señas de los sordomudos, un gesto que fue ampliamente aplaudido por el público.

Brasilia, la capital del país, acogió una toma de posesión con una expectación que recuerda a la que generó la de Lula, en 2003. Las ansias de cambio eran entonces también enormes.

Aquel fue un giro a la izquierda, ahora es un volantazo a la ultraderecha. Después de que el político, quien ha sido señalado de incitar al odio por sus comentarios sobre las mujeres, homosexuales y minorías raciales, sufrió un ataque con cuchillo durante la campaña presidencial que lo dejó hospitalizado por semanas, la seguridad se volvió un asunto clave ayer.

Bolsonaro y Trump aprovecharon la investidura para exhibir, vía Twitter, su alianza, que supone un giro copernicano de la política exterior brasileña. El nuevo Presidente pretende forjar una alianza con la primera potencia mundial, aunque a la ceremonia Washington envió al Secretario de Estado, Mike Pompeo.

También asistieron dos Primeros ministros muy afines a Bolsonaro, como el israelí Benjamín Netanyahu, que concluía una visita oficial de cinco días, y el húngaro Viktor Orbán, además de mandatarios de la región como el chileno Sebastián Piñera o el boliviano Evo Morales.

El líder brasileño retiró las invitaciones a Venezuela, Cuba y Nicaragua.