Enfrentan litigios vías del proyecto

59

Una parte de la vía existente, en Chiapas y Yucatán, se encuentra en disputa legal.

 
POR: VÍCTOR FUENTES Y ABEL BARAJAS / AGENCIA REFORMA
CIUDAD DE MÉXICO.- La ex dueña del ferrocarril que servirá como punto de partida para los trenes Maya y Transísmico busca recuperar la concesión que le quitó el gobierno en 2016, o en su defecto, que le paguen al menos 278 millones de pesos de indemnización.
 
Se trata de la Compañía de Ferrocarriles Chiapas-Mayab (CFCM), que hasta agosto de 2016 fue titular de la concesión por 50 años de mil kilómetros de vías que incluyen el tramo Mayab, de El Chapo, Veracruz, a Mérida, Yucatán, y el tramo Chiapas, que va de Ixtepec, Oaxaca, a Ciudad Hidalgo, Chiapas, así como los derechos de paso del tramo Coatzacoalcos-Salina Cruz.
 
El actual gobierno desarrolla trabajos iniciales para el Tren Maya en las vías que ya existen, y buscará que consorcios privados compitan por las concesiones para construir y operar los ocho tramos en que se dividirá.
 
CFCM litiga la nulidad del rescate de la concesión decretado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), mediante un juicio contencioso en el que estaba a punto de dictarse sentencia en diciembre.
 
A sentencia que dicte la Sala Superior del TFJA será revisable por un tribunal colegiado de circuito, e incluso por la Suprema Corte de Justicia, por lo que el litigio podría prolongarse más de un año.
 
Además, CFCM presentó una demanda administrativa el pasado 12 de noviembre, que aún no se admite a trámite, para impugnar un avalúo en que se resolvió pagarle cero pesos de indemnización tras el rescate.
 
En esa demanda, CFCM pide invalidar el avalúo, realizado por el Instituto Nacional de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) y considera que, de confirmarse la legalidad del rescate de la concesión, se le debe indemnizar con al menos 278.2 millones de pesos.
 
La SCT rescató la concesión debido a que CFCM no acreditó capacidad técnica y financiera para operar y mejorar el servicio del tren de carga, cuyas vías requerían una inversión de al menos 9 mil 153 millones de pesos.
 
Pedro Topete, dueño de la empresa Infraiber, que se enfrentó con el Gobierno de Enrique Peña Nieto por sus relaciones con la constructora OHL, es el dueño de CFCM desde 2007 vía la firma Viabilis Holding.
 
En julio de 2007, CFCM abandonó las vías Chiapas Mayab y renunció a la concesión, por lo que SCT dejó el servicio en manos de la paraestatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT).
 
Sin embargo, CFCM desistió de renunciar a la concesión en enero de 2010, y en febrero de 2013, SCT le reactivó dicho permiso, sujeto a cumplir un nuevo plan de inversión que, según el Gobierno, no se concretó.