Albergan tesoro sobre la danza

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El Centro de investigación y Documentación Alberto Beltrán tiene registro de danzas y música.

 
 
 
 
 
 
POR: ERIKA P. BUCIO /AGENCIA REFORMA
CIUDAD DE MÉXICO.- Es un tesoro de las músicas y danzas tradicionales del país, pero poco explorado. El acervo del Fondo Nacional para el Desarrollo de la Danza Popular Mexicana (Fonadan), contiene el trabajo sistemático que de 1972 a 1985, a cargo de un grupo de investigadores que barrió las distintas zonas de México para el registro de sus danzas y músicas.
 
El fondo, lo que se conserva, es resguardado en el Centro de Investigación y Documentación Alberto Beltrán (CID), alojado en el Museo Nacional de Culturas Populares. No hay un sólo documento que certifique ni cuánto ni cuándo llegó ni en qué condiciones, refiere su directora Elena Vázquez y de los Santos.
 
“Este fondo no se ha explorado y podría servir para trabajos sobre el devenir de muchas de las danzas”, expone Carlos Emilio Sosa, docente de la Escuela Nacional de Danza Folklórica (ENDF).
 
Un acervo que ha padecido mudanzas, vaivenes políticos -con su extinción ordenada en 1985, cuando los materiales pasaron a la Dirección General de Culturas Populares- y hasta catástrofes naturales.
 
“Hasta ahora, no he encontrado un documento que hable de la razón por la que desapareció el Fonadan. Posiblemente pudo haber sido que cuando el terremoto del 85, el gobierno decidió suprimirlo por el desastre y comenzaron a desaparecer instancias que bajo los criterios del gobierno eran incosteables”, refiere Sosa.
 
El Fonadan estuvo en la ENDF, de donde salió en 1977 cuando también abandona el lugar la Academia de la Danza Mexicana, refiere Ruth Canseco, ex directora de la escuela.
 
En 1985, con el terremoto, la sede Morena 215 que lo alojó debió ser desalojado por los daños. El traslado a Culturas Populares se hizo sin el debido cuidado. La entonces directora del CID, Mariana Anguiano, atestiguó horrorizada cómo era llevado en camiones de volteo y salían volando papelitos.
 
Bajo la guía de Josefina Lavalle, el Fonadan reunió a un cuerpo de investigadores, entre etnomusicólogos, etnólogos, coreógrafos y bailarines, fotógrafos y cineastas que elaboraron y publicaron materiales.
 
“Dentro de la estructura gubernamental o institucional, no se ha vuelto a retomar una propuesta de esta naturaleza, como lo fue el Fonadan, que haga con todo un equipo de investigadores, que incursione en el campo y haga registro de danzas como se debe de hacer”, expone Canseco, docente de la ENDF, quien propuso crear una red de investigadores en los estados de la República Mexicana como una de sus propuestas cuando se postuló a dirigir el Cenidi-Danza.
 
Una de las figuras notables fue Marcelo Torreblanca, quien participó en las Misiones Culturales vasconcelistas y fue uno de los primeros en hacer registro de la danza y música tradicionales de México.
 
También tomaron parte del Fonadan Mario Kuri-Aldana, coordinador de etnomusicología, los fotógrafos Nacho López y Alejandro Loranca, y en el terreno de la coreografía, además de Torreblanca, Evelia Beristáin, Luis Felipe Obregón y Encarnación Martínez, además de Mercedes Olivera y Mariana Murguía en etnografía.
 
En su investigación sobre el Fonadan, Sosa refiere 74 libros, 118 ejemplares de volantes, 58 monografías de danzas, cursos, además de 150 proyectos de estudio que se quedaron inconclusos o en proyecto, tras la cancelación del fideicomiso.
 
Se produjo una colección de 16 discos LP -aunque pudieron haber sido más- maquilados por la CBS mediante un acuerdo especial en los años setenta, y algunos más por Pentagrama, en la década de los ochenta. Iban acompañados de un díptico con fotografías y un folleto anexo.
 
Además de casetes que, en algunos casos, eran transferencia de los discos y otros sólo se editaron en ese formato, como se hicieron 240 programas radiofónicos en Radio Educación. En la Fonoteca Nacional, mediante un convenio de digitalización con el CID, constan mil 280 archivos de audio.
 
Al amparo del fideicomiso se organizaron presentaciones en la explanada del Museo Nacional de Antropología y la Plaza de Santo Domingo, a fin de acercar al público de las grandes ciudades y revitalizar la danza. De esos encuentros dancísticos, refiere Sosa, se resguardan 503 rollos de fotografía. También se hicieron programas de televisión con Televisión Rural de México.
 
De acuerdo con Vázquez y de los Santos, el convenio signado con la Filmoteca de la UNAM para la digitalización y remasterización del material fílmico, 292 rollos en 16 milímetros, permanece congelado. Se intentó reactivar sin éxito en el último trimestre de 2018.
 
El objetivo en 2019 es poder concluir la tarea de digitalización del acervo del Fonadan con el programa de la Secretaría de Cultura, dada la importancia de este material. Su propósito es reunir las piezas para integrarlas en un solo fondo y que no estén dispersos en el CID.