Enfermería, un gran desafío

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Dulce Aremi Cel León eligió la enfermería desde que un familiar enfrentó una situación que lo llevó a la muerte; con 23 años de edad y cinco de profesión, trabaja sin descanso en el Hospital Morelos.

 
 
POR: LAURA CRUZ
CHETUMAL, Q. ROO.- De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en México hay casi 300 mil enfermeras y enfermeros registrados en el Sistema Nacional de Salud, de las cuales, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 85 de cada 100 son mujeres.
 
Para conmemorar tan noble labor se instituyó, desde 1931, por parte del director del Hospital Juárez de México, José Castro Villagrana, el 6 de enero para celebrar el Día de la Enfermera, fecha que se ve opacada por el Día de los Reyes Magos, pero que no es menos importante.
 
Hoy día ser enfermero o enfermera es un gran desafío, tanto profesional como personal; elegirlo representa dedicar varias horas de tiempo y una decisión esencial que puede salvar vidas, donde se coopera para la recuperación del paciente o enfermo.
 
Dulce Aremi Cel León eligió dedicarse a la enfermería desde que un familiar se vio en una situación que lo llevó a la muerte, desde entonces su objetivo se concentró en profesionalizarse para ayudar a las personas que requieran una atención de primeros auxilios.
 
Con tan sólo 23 años de edad y cinco años de profesión, Dulce actualmente trabaja sin descanso de lunes a viernes en el Hospital Morelos, de siete de la mañana a dos de la tarde; sin embargo, también le toca doblar turnos, por lo que su horario de trabajo se puede extender hasta pasadas las nueve de la noche.
 
Aunado a esto, sábado y domingo de 07:00 a 21:00 horas colabora para la Cruz Roja y aunque por el momento no tiene un día de descanso, servir a quienes así lo requieran con urgencia es su mayor prioridad.
 
“La carrera de enfermería es muy bonita, porque es un servicio que hacemos tanto de humanidad, humildad y de respeto hacia los pacientes, acompañamiento que mutuamente hacemos con ellos, colaboramos en las etapas del proceso que llevan, ya sea de enfermedad o geriátricos”.
 
Egresada de la carrera técnica en enfermería del Conalep, Dulce ha vivido momentos de satisfacción, pero también de tristeza, donde, precisa, “hay que saber controlar las emociones”.
 
“Me ha tocado una difícil situación, fue cuando estaba de pasante en el Hospital Morelos, cuando un bebé cayó en paro y aunque no siempre vivimos esas situaciones, cuando te toca es una impresión muy fuerte, debes saber controlarte”, platica la joven enfermera.
 
Prepararse profesionalmente como enfermera se convirtió en un desafío desde el año de pasantía hasta la búsqueda de trabajo, pues hoy día la carrera de enfermería es de las más demandadas en el ámbito laboral.
 
Sin embargo, su mayor satisfacción es brindar sus servicios, acompañar tanto a los enfermos como a sus familiares y dar apoyo emocional en situaciones difíciles, en sí una noble labor que sin importar las horas de dedicación, se ve recompensada con el agradecimiento de las personas.