Visualizan incertidumbre

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El presidente de la Caniem, Carlos Anaya Rosique, añadió que las políticas Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos se modificaron en 2018.

 
 
POR: REBECA PÉREZ VEGA /AGENCIA REFORMA
CIUDAD DE MÉXICO.- La industria editorial mexicana no pasa por su mejor momento. La falta de incentivos fiscales y económicos y la posible abrogación de la reforma educativa provoca que el sector esté en medio de la incertidumbre.
 
“Vemos el panorama con reservas e incertidumbre, tenemos que ser reconocidos por la Secretaría de Economía, no solo somos cultura y educación, somos también economía, además la industria editorial no tiene ningún incentivo de la Secretaría de Hacienda”, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), Carlos Anaya Rosique.
 
Afirmó que el sector ha invertido cerca de mil 600 millones de pesos en la edición de títulos que tienen que ver con el programa educativo vigente y que de abrogarse, como ha propuesto el Presidente Andrés Manuel López Obrador, situaría al sector en grandes problemas.
 
“Hemos estado un poco en la incertidumbre, no sabemos qué va a pasar, hemos invertido de mil 600 a mil 900 millones de pesos en la construcción de nuevos títulos y obviamente si se abroga la reforma educativa, nos afecta indudablemente.
 
“Creo que se puede entender la incertidumbre, porque no es sólo el cambio de gobierno, es un cambio de régimen y por lo tanto hay nuevas políticas y muchas opiniones, pero vale la pena que nos la tomemos con calma”, expresó.
 
Anaya Rosique añadió que las políticas Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos se modificaron en 2018 y que se estipuló que el precio de los títulos baje, por lo que además se podría mermar la cantidad de facturación del año que está por terminar.
 
“No sé cómo vaya a bajar el nivel de facturación 2018, tampoco sé cómo vayan a subir los demás sectores, pero pensemos que el libro de texto representa 60 por ciento de toda la producción y de esa cantidad, aproximadamente 36 por ciento de ejemplares se vende al estado, eso es un golpe”, calculó.
 
Apenas hace unas semanas, la Caniem presentó los Indicadores del Sector Editorial Privado en México 2017, un ejercicio de medición entre poco más de 200 editores en todo el País, con facturación superior a los 250 mil pesos al año.
 
En 2017 las editoriales del sector privado en el País registraron una venta de casi 136 millones de ejemplares. Este es el valor mínimo observado en los últimos cinco años. Desde 2013 se han dejado de comercializar más de 11 millones de libros”, se lee en el estudio.
 
Aunque la facturación sí ha logrado subir en pequeña proporción. En 2017 la venta fue de 10 mil 125 millones de pesos, 100 millones de pesos más que el año anterior, pero no se ha podido llegar al nivel de 2013, cuando el sector alcanzó 10 mil 889 millones de pesos.
 
“Tenemos que recomponer el ecosistema del libro, las pequeñas editoriales que tienen un espacio y una razón de ser, lo primero que tienen que hacer es profesionalizarse, tienen que entender que son parte de una industria cultural y que como tal necesitan financiera y administrativamente tener las cosas en orden”, describió Anaya Rosique.